Dos abogados que pusieron sus rostros a la toma hostil de Bangente en 2024, en realidad servían de vanguardia a un tercer abogado, José Simón Elarba, quien tan solo semanas después se quedaría con otra entidad financiera, Bancamiga. Esta última operación fue más pública que la primera, en la que los letrados hicieron de los tribunales unas armas arrojadizas. El negocio terminó por sumar no solo a los familiares de Elarba, dueño a la vez de la recolectora de desechos Fospuca, sino también al entorno de un influyente personaje: Carlos Malpica Flores, el sobrino ‘favorito’ de Cilia Flores