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lunes, 19 de marzo de 2007

LA VENGANZA ENDÓGENA de Carolina Jaimes Branger

El Universal
Ciertas políticas exógenas podrían resultar especies de "venganzas endógenas"
Hace años escuché la historia de una venganza extraña, patética y aterradora, por calificarla de alguna manera: el vengador se encerraba en un cuarto muy pequeño con su peor enemigo, sellaba todas las salidas de aire y luz, y se cortaba el cuello para que el enemigo se ahogara en su sangre. ¿Absurda, irreal, imposible?... ¡sí!... pero eso pareciera ser lo que está haciendo el gobierno venezolano.
Aquí las políticas se han ido de lo endógeno a lo exógeno, porque el cacareado desarrollo endógeno no ha resultado ser tal. Los gallineros verticales no pasaron de ser otra de las improvisaciones televisivas del presidente de la República, pues se acabaron antes de ponerse en práctica. El programa de los conucos en platabandas fue un rotundo fracaso, reconocido por el mismo gobierno. La comercialización de las mágicas conchas de plátano, anunciadas como "el remedio de Ño Casimiro", ha sido todo menos lo esperado. Los cultivos organopónicos se los comieron las ratas, y pare usted de contar¿
Como hemos visto, los planes endógenos ya no son una prioridad. El presidente Chávez puede dedicarse de lleno a sus planes exógenos de convertirse en el líder mundial antiimperio, sea cual sea el costo para el país. Por eso no desperdicia oportunidad para insultar al presidente Bush, provocar al gobierno de Estados Unidos y buscar alianzas que resultan peligrosas para Venezuela. También por eso la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, sin que le temblara el pulso, aprobó 2,9 millardos de bolívares para apoyar la imagen externa del gobierno. Pero hay que tener cuidado con esos planes exógenos, pues podrían fracasar como los endógenos¿ Hay c iertas políticas exógenas que podrían resultar siendo especies de "venganzas endógenas".
Continuar en la confrontación con Estados Unidos en el afán de fregar como sea a George W. Bush, sería el equivalente a cortarnos el cuello, porque su gobierno podría decidir fregar también al gobierno de Chávez y por ejemplo, no comprarnos más petróleo. ¿No habríamos incurrido en un hecho autodestructivo y por lo tanto, en una venganza endógena?.. Si se tomara la decisión como se ha sugerido de enviar a nuestros jóvenes a implicarse en conflictos de otros países, ¿no sería también una venganza endógena?
cjaimesbranger@gmail.com

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