.

.

Translate

domingo, 4 de marzo de 2007

¿NOS VAMOS O NOS QUEDAMOS? de Francisco Alarcón

2001/ND
Razones suficientes sobran para que cualquier venezolano abandone en este momento su patria, determinado por la decreciente calidad de vida. Los avatares políticos convirtieron al país en una selva africana, con más “primates” que personas, siendo ya del conocimiento universal, la emigración de los venezolanos y la corrupción imperante en Venezuela. Motivaciones dispuestas para que el diario español La Vanguardia le dedicara una de sus editoriales al tema, dando detalles que asombraron a los nativos. Conocen muy bien la situación y no hay nada furtivo, el robo legalizado en Venezuela, la decadencia en las manufacturas y la destrucción de nuestra industria principal Pdvsa. Antes eran asuntos internos que, pretendíamos lanzar al espacio “sideral” para que en el extranjero estuvieran al tanto del deterioro del país. Actualmente se devuelven hacia a nosotros con claridad meridiana. Venezuela está al descubierto, sobresaliendo en los ratting de corrupción, en la ausencia de democracia y en la presencia sostenida de las malas conductas. Somos un país en descenso, donde el oriundo se plantea la necesidad de abandonar su tierra y sus querencias, o “aceptar” el vasto retroceso. Increíblemente un grupúsculo de militares torció los rumbos de la nación venezolana cuando pudieron encaminarla hacia la prosperidad, se adueñaron de todo para su beneficio personal y chocarreramente andan pregonándolo por el mundo. La dura verdad, asombra a propios y extraños, más de 1.500.000 personas dejaron el país, un contingente importante de gente, integrado por lo mejor de nuestros técnicos y profesionales. En la mayoría de los casos secuelas de las persecuciones políticas, viendo en peligro su libertad, confiscación de la propiedad, inseguridad y sobresaltos en los que se vive. Es el hampa común y política hostigando a las familias decentes que, otrora prevalecían en la sociedad venezolana. Las discriminaciones fascistas con lista que, relegan a los ciudadanos no afectos al régimen, negándoles las posibilidades de trabajo son también otras de las causas. Frente a este hecho alarmante, tenemos un presidente aligerado en estimular a sus compatriotas a erradicarse de su patria. Un grupúsculo que llegó para apropiarse de todo. Mientras esto ocurre, absorto está el mundo que nos circunda, el nativo se pregunta me voy o me quedo a vivir en un país sin seguridad y sin futuro. ¿Nos vamos o nos quedamos?, son familias enteras las que maduran la idea ¿vendrán escenarios mejores que lograrán librarnos de esta pesadilla selvática? No lo sabe nadie, son decisiones individuales las que darán respuesta en cada una de las circunstancias, y los consejos no serán tampoco adecuados, cuando no compartimos la opinión de renunciar al terruño sin antes agotar todos los recursos del entendimiento. Las experiencias históricas nos muestran hechos incontrovertibles, el general Gómez duró en el poder 27 años, pero al final salió sin mucha violencia, más allá de la que cultivó durante su mandato; tiempos de terror, cuando un tirano se adueñó de Venezuela a sus expensas, al final la nación dio el brinco para iniciar el siglo XX, como lo dijera Picón Salas. Igual pudiera estar ocurriendo en este tiempo, cuando se cierran todos los caminos para ingresar al siglo XXI. Venezuela en franca declinación con sus valores humanos en diáspora por el orbe. La corrupción minando las bases de la económica, dirigidos a la ruina total ¿nos sumergiremos en una guerra intestina? Pues no lo sabemos, es sui generis la coyuntura, a veces pensamos que en el cualquier momento, cuando menos lo esperemos, el país podrá encaminarse sin mayores trastoques; otras veces, creemos que la cosa será larga. Lo que sí estamos seguros es que no será eterna, y que quienes hoy se apropian del Gobierno regresarán a su condición original y, no habrá indultos ni sobreseimientos terrenales que los libren de sus tropelías. Nuestra peor condena es la que nos autoinfligimos, luchar antes de abandonar es todavía una vía no agotada.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.