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miércoles, 11 de abril de 2007

REPRESIÓN EN GUAYANA

Correo del Caroní
jubilados y pensionados de Venalum, así como un grupo de enfermos ocupacionales que pacíficamente esperaban desde hace varios días en las afueras de la CVG por una respuesta a sus reclamos, fueron víctimas este martes de una brutal represión por parte de la Guardia Nacional, que afectó también a empleados de los medios de comunicación social, curiosos que pasaban por el lugar e incluso a residentes de los alrededores de la sede de la Corporación.Unos 30 efectivos de la Guardia Nacional lanzaron más de 50 bombas lacrimógenas contra los trabajadores pasivos, la mayoría de ellos de la tercera edad, e incluso dentro de una ambulancia donde socorrían a varios de los jubilados cayó una de las bombas.Una veintena de personas, incluidos un periodista y dos fotógrafos, resultaron detenidos, aunque al final fueron trasladadas a Patrulleros de Caroní 15 de ellas, que serán presentadas hoy en tribunales. El turno de 3:00 a 11:00 pm de Venalum no ingresó a trabajar ayer en señal de protesta, y para hoy se esperan nuevas acciones por parte del movimiento sindical del aluminio.
Kristy SpitschkaFoto Henry Ortega
Más de 50 bombas lacrimógenas fueron activadas en las afueras de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), en contra de jubilados y pensionados de Venalum, además de 25 enfermos ocupacionales parciales del sector del aluminio por más de 30 funcionarios de la Guardia Nacional.
Los alrededores de la CVG amanecieron -una vez más- con la presencia de algunos trabajadores pasivos de las distintas empresas básicas de Guayana, quienes tenían más de un mes en las afueras de la CVG esperando una respuesta del presidente de la Corporación, Daniel Machado.
Sin embargo, la presencia de estos trabajadores pasivos no fue muy grata ante los ojos de directivos de la corporación, quienes acudieron a la Guardia Nacional para que desalojara a todos los presentes.
Los funcionarios de la Guardia Nacional del Core 8 llegaron hasta la CVG para “resguardar las instalaciones del Estado” y así evitar que los jubilados, pensionados y enfermos ocupacionales parciales -personas de la tercera edad- ejercieran alguna acción en contra de las “leyes”. Por lo menos esto fue lo que comentó un funcionario de la Guardia Nacional como justificativo de la presencia de tantos efectivos de seguridad con equipos antimotines para custodiar las instalaciones de la CVG.
La orden fue bastante clara: “desalojen los alrededores de la CVG”. Sin embargo, los manifestantes se negaron a salir de las instalaciones porque “no estábamos haciendo nada, sólo permanecíamos en las afueras como siempre esperando una respuesta. No estábamos trancando paso ni quemando cauchos, sólo protestábamos pacíficamente”, señaló Sandy Yépez, pensionado de Venalum.
Una previa reunión de todos los funcionarios de la Guardia Nacional junto al “convoy” anunciaba que el operativo de desalojo estaba por iniciarse. No pasó un minuto cuando el característico humo blanco de las lacrimógenas que acompañaba al sonido de los artefactos y perdigones obstruyó la vista de trabajadores y transeúntes a fin de sacar a los manifestantes.
Las primeras cinco bombas lacrimógenas permitieron que los efectivos dispersaran a los manifestantes a quienes no les importó saltar portones, subir montañas de tierra y hasta treparse en los árboles para no ser alcanzados por el humo y los perdigones que a muchos dejó sin aliento cerca de la CVG.
Los toldos blancos que se encontraban al frente de la corporación fueron destrozados por los funcionarios de la guardia como forma de asegurar que los manifestantes no se refugiaran por lo menos por varios días.
Queremos justicia social Una vez que los funcionarios decidieron tomarse un “break” de todo el “procedimiento”, algunos afectados pudieron contar su versión de lo que había sucedido. El pensionado de Venalum Sandy Yépez, informó que desde las 7:00 de la mañana un grupo de aproximadamente 100 trabajadores pasivos se dirigieron a las afueras de los portones de la CVG a fin de exigirle al presidente de la Corporación, Daniel Machado, un pronunciamiento respecto al pago de la jubilación y pensión homologada al salario del activo.
Desde el año 2005, los jubilados y pensionados de Venalum han exigido que su pago se efectúe a igual salario que los trabajadores activos, tal como lo dictaminó el Tribunal Supremo de Justicia. Sin embargo, hasta la fecha tal decisión no se ha materializado “porque es competencia del Mibam y la CVG”.
El lunes 9 de abril los jubilados de Venalum se reunieron con el presidente de Venalum, Isaías Suárez, para exigir una respuesta en cuanto a la decisión del TSJ. Tal petición fue remitida al titular del Mibam, José Khan, y el presidente de la CVG.
Los enfermos ocupacionales parciales, por su parte, señalaron que su estadía en las afueras de la CVG superaba el mes, por lo que no justifican la reacción “agresiva” de los funcionarios. Este grupo de trabajadores pasivos esperan ser reinsertados en la empresa del sector aluminio donde obtuvieron la enfermedad ocupacional.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionados de Venalum, Hugo Medina, expresó su molestia por la forma como el Estado intenta deshacerse de los derechos sociales de los trabajadores a pesar de que una máxima instancia administrativa emite un fallo a favor de los manifestantes. “Estamos preocupados por la arremetida de la Guardia Nacional en contra de los trabajadores, porque hoy somos los jubilados, mañana serán los activos”. Hizo un llamado a la unión de todos los sindicatos de la ciudad para “hacer frente a las acciones que funcionarios del Estado pretenden implantar para desconocer los derechos de todos los trabajadores”.
Juntos y revueltos Pasadas las 11:00 de la mañana, dirigentes sindicales de Alcasa, Venalum y Sidor se acercaron a la CVG para apoyar a los “compatriotas agredidos”. Bulmaro Ramos, secretario de Trabajo y Reclamo de Sutiss, rechazó los actos de “atropello” que se efectuaron en contra de los jubilados y pensionados, además aseguró que estos actos representan “una alerta nacional para todos los sindicatos para nuevos proyectos que permitan la defensa de los trabajadores del país”.
Henry Arias, secretario general de Sindicato de Trabajadores de Alcasa (Sintralcasa), expresó su descontento y afirmó que en las próximas horas se estaría efectuando una reunión para buscar medidas que impidan la violación de los derechos laborales. Confirmó la “gran marcha” de trabajadores de Guayana para el primero de mayo en contra de los atropellos que aseguró reciben los trabajadores.
Finalmente, el dirigente del Sindicato Único de Trabajadores de Venalum (Sutralum), defendió a los manifestantes al mismo tiempo que rechazó la posición que asumió la CVG respecto al reclamo de los jubilados. “La Guardia Nacional arremetió en contra de los jubilados sin medir las consecuencias”, dijo Serrano, quien resumió el incidente como una humillación de los trabajadores.
Emboscada Una aparente calma reinó en las afueras de la CVG cuando un grupo de jubilados decidieron concentrarse y vociferar consignas. Entre “no somos delincuentes” y “queremos justicia” los manifestantes lograron reunirse. Sin embargo, mientras esto ocurría los funcionarios de la Guardia Nacional se ubicaron en las esquinas de la Torre Movistar y la CVG logrando obstaculizar por completo la salida de los protestantes. Entre perdigones, peinillazos y bombas lacrimógenas los jubilados y pensionados fueron acorralados. El resultado de esto fue 19 detenidos, entre ellos un periodista (Nerio Márquez) y los fotógrafos Félix Pérez del diario El Guayanés y Pedro Silva del diario Nueva Prensa de Guayana. Los mismos fueron trasladados hasta el Destacamento 88 en Castillito para posteriormente ser liberados. Los reporteros gráficos fueron despojados de sus cámaras fotográficas, que luego fueron devueltas sin aparente daño.
El resto de los detenidos fueron maltratados físicamente por los funcionarios, entre ellos un estudiante del décimo semestre de la escuela de Comunicación Social de Ciudad Guayana, quien estuvo grabando todo lo que acontecía desde tempranas horas en la mañana. El estudiante Carlos Jesús Gómez fue despojado de su videocámara luego de recibir peinillazos por la Guardia Nacional.
La ambulancia no se salvó Bajando la avenida Las Américas una ambulancia de los bomberos de Unare se disponía a socorrer a más de 15 jubilados y pensionados de Venalum cuando, los efectivos fueron sorprendidos por una bomba lacrimógena que cayó dentro de la unidad.
Tal situación no sólo generó alarma entre quienes intentaban inhalar “aire puro”, sino que hasta el mismo paramédico tuvo que automedicarse en vista de que no pudo salir con facilidad de la ambulancia.
Indignado por el hecho, comentó su sorpresa y descontento de lo que sucedía, pues parecía que la verdadera intención de los funcionarios de la Guardia Nacional era generar hechos que lamentar por tratarse de personas de la tercera edad, además de enfermos ocupacionales.

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