2001El régimen supremamente inepto e inmoral ha dado de baja al aparato productivo nacional, a la seguridad de las personas y de los bienes, a la creación de empleos decentes, a la descentralización, a la política de buscar el consenso con la oposición, a la libertad de expresión mediante el anunciado cierre del canal pionero RCTV, a la independencia de los poderes públicos, y sobre todo a la Verdad. Un país espera de su primer magistrado la conducta de un buen padre de familia, como decían los romanos, por su repercusión en el destino del país y el modelo a brindar a la juventud. Chávez desperdició las condiciones inmejorables, para relanzar al país, que se le presentaron al inicio de lo que parecía un nuevo ciclo histórico, acompañado de los ingresos petroleros más altos y sostenidos en el tiempo. Al cabo de casi nueve años el panorama es tétrico, no ha podido administrar peor los descomunales ingresos del Estado, procurando una sociedad parasitaria e improductiva e imponiendo a los trancazos el modelo fracasado de Castro. La misión que retrata de cuerpo entero al régimen es la Misión Mentira, porque el jefe y sus secuaces sustituyeron la verdad por la pura coba. Quien confía en las estadísticas nacionales, nadie, ni propios ni extraños. Recientemente el mandamás sin obras propias que exhibir montó un tinglado con la patética nacionalización de la Faja, quedando en el ambiente cantidad de imprecisiones reñidas con la verdad. En los noventa la auténtica Pdvsa con un barril en 11 dólares, ni soñar con los 60 dólares de hoy, no contaba con músculo financiero para emprender la explotación de la Faja; extraer y refinar el crudo extra pesado para hacerlo potable como crudo mejorado costaba alrededor de 16 dólares el barril. Un pozo en la Faja implicaba entre mil y tres mil millones de dólares. Era la coyuntura indicada para asociarse con empresas que dispusieran de experticia, tecnología y recursos financieros, bajo unas condiciones de selección exigentes y transparentes. El marco legal vigente resultaba gravoso para concretar la negociación con un impuesto del 67% y una regalía del 16%, entonces el Congreso atendiendo los intereses superiores del país, aprobó un impuesto sobre la renta del 34% y una regalía de 1%, que se aplicaría a las empresas mixtas resultantes. Pdvsa se asoció con la transnacionales Total, Conoco, Chevron, Exxon, Statoil y BP, las cuales invirtieran 12.000 millones de dólares que el país no tenía, conformándose las empresas mixtas Sincor, Ameriven, Petrozuata y Cerro Negro, con una participación en las acciones por parte de Pdvsa de 38%, 30%, 49,9% y 41,66% respectivamente. La producción de crudo mejorado alcanzó los 630.000 barriles diarios, hoy disminuida a 450.000 barriles. La Pdvsa bien gerenciada compensó su minoría accionaria con la posesión de la acción dorada, que le daba poder de veto frente a cualquier decisión. Reservó para sí, un venezolano, la Presidencia de la empresa y el manejo del personal. El impacto ecológico de las operaciones fue considerado, tomándose las medidas necesarias para proteger al ambiente. Los mayores riesgos y el peso total de las inversiones residía en los socios. Sin duda alguna, un excelente negocio bajo reglas de juego claras que permite hoy mejorar las condiciones. La fantochada de Chávez al supuestamente nacionalizar la Faja, es simplemente un aumento de la participación accionaria que le da la mayoría a Pdvsa, cuestión lógica y prevista en los contratos suscritos en los 90, realizada ahora con el viento a favor del barril situado en los 60 dólares, siendo pertinente establecer la regalía en un 33% y el impuesto sobre la renta en un 50%. El jefe de la Misión Mentira abrió la jeta para decir que la apertura había sido enterrada, otra coba más, sino la ha extendido a dedo a empresas cubanas, argentinas y chinas. Dios nos guarde que sigan volando los taladros chinos por mal manejo de los venezolanos, sin la debida pericia en operaciones petroleras. Recordar la historia nos permite rendir tributo a los petroleros venezolanos, verdaderos patriotas, que con su capacidad, esfuerzo y sagacidad en las complejas negociaciones con empresas de rango mundial en la década de los 90, hicieron posible que hoy la faja esté en explotación.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.