
TSKHINVALI, Georgia (Reuters) - Georgia ofreció un cese del fuego y negociaciones de paz el domingo, tras sacar sus tropas de la capital de la región separatista georgiana de Osetia del Sur, pero los combates continuaban y Rusia exigió una retirada incondicional.
Estados Unidos condenó "las peligrosas y desproporcionadas" acciones de las fuerzas rusas, reflejando la alarma occidental por la escalada del conflicto. Francia, que ocupa la presidencia de la Unión Europea (UE), envió a su ministro de Relaciones Exteriores en una misión de paz.
Tropas y tanques rusos tomaron el domingo temprano el control de Tskhinvali, la devastada capital de la región de Osetia del Sur, luego de una batalla de tres días. Moscú dijo que murieron 2.000 civiles y miles más quedaron sin casas en una "catástrofe humanitaria."
El conflicto entre Rusia y su pequeño vecino ex-soviético Georgia estalló el jueves por la tarde cuando Georgia envió fuerzas a retomar el control de Osetia del Sur, una provincia pro rusa que anunció su independencia de Georgia en la década de 1990.
Rusia, que había brindado apoyo a los separatistas y que actuó como fuerza de paz en la provincia, respondió enviando tropas y tanques cruzando su frontera sur a través de las montañas del caucaso a Osetia del Sur, para hacer retroceder a los georgianos.
El conflicto alarmó a países occidentales, que consideran a Georgia un valioso aliado, debido a su posición estratégica sobre una ruta de tránsito de energía, que lleva petróleo desde el Caspio a Europa.
El conflicto afectó a los mercados rusos. Los inversionistas en Rusia vendieron rápidamente acciones y rublos el viernes, preocupados porque las hostilidades aumenten.
Estados Unidos dijo que si Rusia escala el conflicto podría tener un "significativo impacto a largo plazo" sobre las relaciones, e instó a Rusia y Georgia a cesar las hostilidades y volver a las posiciones previas al conflicto.
Estados Unidos condenó "las peligrosas y desproporcionadas" acciones de las fuerzas rusas, reflejando la alarma occidental por la escalada del conflicto. Francia, que ocupa la presidencia de la Unión Europea (UE), envió a su ministro de Relaciones Exteriores en una misión de paz.
Tropas y tanques rusos tomaron el domingo temprano el control de Tskhinvali, la devastada capital de la región de Osetia del Sur, luego de una batalla de tres días. Moscú dijo que murieron 2.000 civiles y miles más quedaron sin casas en una "catástrofe humanitaria."
El conflicto entre Rusia y su pequeño vecino ex-soviético Georgia estalló el jueves por la tarde cuando Georgia envió fuerzas a retomar el control de Osetia del Sur, una provincia pro rusa que anunció su independencia de Georgia en la década de 1990.
Rusia, que había brindado apoyo a los separatistas y que actuó como fuerza de paz en la provincia, respondió enviando tropas y tanques cruzando su frontera sur a través de las montañas del caucaso a Osetia del Sur, para hacer retroceder a los georgianos.
El conflicto alarmó a países occidentales, que consideran a Georgia un valioso aliado, debido a su posición estratégica sobre una ruta de tránsito de energía, que lleva petróleo desde el Caspio a Europa.
El conflicto afectó a los mercados rusos. Los inversionistas en Rusia vendieron rápidamente acciones y rublos el viernes, preocupados porque las hostilidades aumenten.
Estados Unidos dijo que si Rusia escala el conflicto podría tener un "significativo impacto a largo plazo" sobre las relaciones, e instó a Rusia y Georgia a cesar las hostilidades y volver a las posiciones previas al conflicto.
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