
MONTEVIDEO (Reuters) - El Gobierno uruguayo enfrentaba el miércoles por primera vez en su gestión desde el 2005 una huelga general de 24 horas del gremio central de trabajadores, que reclama mejoras salariales y una menor carga impositiva.
Los gremios han estado históricamente unidos en sus reclamos a la izquierda, antes de que este sector político accediera al poder por primera vez hace tres años.
"Acá nadie tiene un cheque en blanco, acá hay varias cosas que se están haciendo mal y tenemos el derecho y la obligación de salir a la calle y parar," dijo Damián Ortiz, vicepresidente de la Asociación de Funcionarios Postales, a una radio local.
"Este Gobierno no está vacunado contra el paro de 24 horas. Era necesario hacer esto para que se corrijan algunas cosas," comentó.
En el centro de la capital uruguaya, Montevideo, la circulación de vehículos particulares y de servicios de transporte era notoriamente menor que la usual. Además, algunos de los comercios que abrieron al público cerraron sus puertas antes de lo previsto.
La paralización también afectó la actividad bancaria, por lo que no hubo cotización oficial de la moneda local, el peso, que mantuvo su valor del martes de 19,293 unidades por dólar según el Banco Central.
Un dirigente de la central de los trabajadores dijo al sitio de internet del diario El País que el acatamiento al paro había sido dispar, con alta adhesión a la medida en fábricas y sector público, pero irregular en los comercios.
La huelga coincide con otra serie de paralizaciones de empleados del Gobierno capitalino, también bajo control de la izquierda, que dejaron a la ciudad sin servicio de recolección de residuos esta semana en reclamo, según afirman, de deudas salariales.
Algunos sectores dentro de la central de trabajadores son más afines al Gobierno, mientras otros son más duros en sus reclamos.
Los gremios han estado históricamente unidos en sus reclamos a la izquierda, antes de que este sector político accediera al poder por primera vez hace tres años.
"Acá nadie tiene un cheque en blanco, acá hay varias cosas que se están haciendo mal y tenemos el derecho y la obligación de salir a la calle y parar," dijo Damián Ortiz, vicepresidente de la Asociación de Funcionarios Postales, a una radio local.
"Este Gobierno no está vacunado contra el paro de 24 horas. Era necesario hacer esto para que se corrijan algunas cosas," comentó.
En el centro de la capital uruguaya, Montevideo, la circulación de vehículos particulares y de servicios de transporte era notoriamente menor que la usual. Además, algunos de los comercios que abrieron al público cerraron sus puertas antes de lo previsto.
La paralización también afectó la actividad bancaria, por lo que no hubo cotización oficial de la moneda local, el peso, que mantuvo su valor del martes de 19,293 unidades por dólar según el Banco Central.
Un dirigente de la central de los trabajadores dijo al sitio de internet del diario El País que el acatamiento al paro había sido dispar, con alta adhesión a la medida en fábricas y sector público, pero irregular en los comercios.
La huelga coincide con otra serie de paralizaciones de empleados del Gobierno capitalino, también bajo control de la izquierda, que dejaron a la ciudad sin servicio de recolección de residuos esta semana en reclamo, según afirman, de deudas salariales.
Algunos sectores dentro de la central de trabajadores son más afines al Gobierno, mientras otros son más duros en sus reclamos.
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