
Los líderes regionales rebeldes, encabezados por el prefecto cruceño, Rubén Costas, convocaron a varias protestas contra las políticas de Morales en los últimos meses, exigiendo el reconocimiento de sus autonomías y la devolución de parte del IDH que Morales destinó al pago de una renta a ancianos.
Tras la huelga del martes, los opositores anunciaron para el miércoles un bloqueo de carreteras en los cinco distritos, pero esta medida se cumplía sólo parcialmente en Santa Cruz, según medios locales.
Morales, aliado del presidente izquierdista venezolano Hugo Chávez, nacionalizó en mayo del 2006 la industria petrolera, cuyo principal negocio actual es el bombeo de más de 30 millones de metros cúbicos diarios de gas natural a Argentina y Brasil.
De ese negocio procede principalmente el IDH que el presidente boliviano dijo que no devolverá a las regiones, con el argumento de que esta regalía del 32 por ciento "pertenece al pueblo y fue impuesta con sangre y luchas sociales" en el 2005 frente a la oposición de "quienes ahora se sienten sus dueños."
Morales propuso resolver la disputa sobre el impuesto mediante "un nuevo pacto fiscal, que beneficie a todos los sectores y regiones del país" y reiteró su promesa de aplicar mediante el cambio constitucional un régimen de autonomías en los nueve departamentos y en las comunidades indígenas.
"Pero autonomía no es ninguna división de Bolivia ni independencia de algún departamento," sino que "debe ser con dignidad, unidad e igualdad y no sólo para potenciar a unos grupos minoritarios," señaló.
Morales agregó que la unidad se expresa también en el respeto a la policía nacional, en rechazo al anuncio del prefecto de Santa Cruz de organizar una policía regional.
"Ofender a la policía, a su mando único, es descuartizar las instituciones (...), es prácticamente dividir a Bolivia. No es posible que so pretexto de autonomía e IDH se quiera dividir a la policía y a otras instituciones como la justicia, las fuerzas armadas y la educación," dijo.
Tras la huelga del martes, los opositores anunciaron para el miércoles un bloqueo de carreteras en los cinco distritos, pero esta medida se cumplía sólo parcialmente en Santa Cruz, según medios locales.
Morales, aliado del presidente izquierdista venezolano Hugo Chávez, nacionalizó en mayo del 2006 la industria petrolera, cuyo principal negocio actual es el bombeo de más de 30 millones de metros cúbicos diarios de gas natural a Argentina y Brasil.
De ese negocio procede principalmente el IDH que el presidente boliviano dijo que no devolverá a las regiones, con el argumento de que esta regalía del 32 por ciento "pertenece al pueblo y fue impuesta con sangre y luchas sociales" en el 2005 frente a la oposición de "quienes ahora se sienten sus dueños."
Morales propuso resolver la disputa sobre el impuesto mediante "un nuevo pacto fiscal, que beneficie a todos los sectores y regiones del país" y reiteró su promesa de aplicar mediante el cambio constitucional un régimen de autonomías en los nueve departamentos y en las comunidades indígenas.
"Pero autonomía no es ninguna división de Bolivia ni independencia de algún departamento," sino que "debe ser con dignidad, unidad e igualdad y no sólo para potenciar a unos grupos minoritarios," señaló.
Morales agregó que la unidad se expresa también en el respeto a la policía nacional, en rechazo al anuncio del prefecto de Santa Cruz de organizar una policía regional.
"Ofender a la policía, a su mando único, es descuartizar las instituciones (...), es prácticamente dividir a Bolivia. No es posible que so pretexto de autonomía e IDH se quiera dividir a la policía y a otras instituciones como la justicia, las fuerzas armadas y la educación," dijo.
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