
Diputados mexicanos pidieron prudencia a Calderón en el manejo del tema CEMEX ya que Chávez podría utilizar la situación para “seguir golpeando a otras empresas mexicanas” en un país donde hay “poca certeza jurídica”.
Diputados mexicanos oficialistas y de la oposición hicieron hoy un llamado al Gobierno del presidente Felipe Calderón para actuar con prudencia y evitar que la nacionalización de los activos de Cemex en Venezuela tense la relación con ese país.
Alejandro Landero, del gubernamental Partido Acción Nacional (PAN), dijo a Efe que era lamentable no haber alcanzado un acuerdo para nacionalizar los activos de Cemex, a diferencia de las empresas Holcim y Lafarge, que lograron pactar un precio de venta.
“Me parece que es una acción que, si bien desde abril se tenía noticia, causa sorpresa dado el carácter de las relaciones que el presidente Calderón ha tratado de establecer con su homólogo, el presidente (Hugo) Chávez”, agregó.
Landero, quien es miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de los Diputados, lamentó que el precio ofertado por Cemex por parte del Gobierno venezolano no haya cubierto las expectativas que tenía la empresa mexicana.
El diputado consideró que el caso refleja un “doble discurso”, al indicar que Venezuela habla de un “hermanamiento de naciones latinoamericanas”, y, por otro lado, se abre un proceso expropiatorio contra Cemex.
Al Gobierno de su país le exhortó a “ir con cuidado” y “tino”, y a mantener el diálogo, tras considerar que Chávez podría utilizar la situación para “seguir golpeando a otras empresas mexicanas si hay una ruptura de relaciones más fuerte” con un país donde, en su opinión, hay “poca certeza jurídica”.
El diputado del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), Alfonso Suárez del Real, dijo confiar en que la cancillería despliegue sus buenos oficios para que el proceso expropiatorio transite por mecanismos de “equidad y respeto”.
Suárez del Real, quien también es segundo vicepresidente de la Comisión de Desarrollo Económico y Deuda Social del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), consideró que con la toma de las instalaciones de Cemex anoche ha podido haber “cierto apresuramiento” por parte de las autoridades de Venezuela.
Sin embargo, consideró que ese procedimiento deriva de una decisión soberana y de plena autodeterminación de ese país.
A las autoridades de Venezuela les pidió “que el proceso expropiatorio sea legal y justo”, y que haya un esfuerzo para que se pague a Cemex “lo justo” en el proceso de expropiación.
La empresa mexicana fue creada en Monterrey, norte de México, en 1906 y actualmente opera en más de 50 países con ventas anuales promedio de 15.000 millones de dólares
Vía Efe
Diputados mexicanos oficialistas y de la oposición hicieron hoy un llamado al Gobierno del presidente Felipe Calderón para actuar con prudencia y evitar que la nacionalización de los activos de Cemex en Venezuela tense la relación con ese país.
Alejandro Landero, del gubernamental Partido Acción Nacional (PAN), dijo a Efe que era lamentable no haber alcanzado un acuerdo para nacionalizar los activos de Cemex, a diferencia de las empresas Holcim y Lafarge, que lograron pactar un precio de venta.
“Me parece que es una acción que, si bien desde abril se tenía noticia, causa sorpresa dado el carácter de las relaciones que el presidente Calderón ha tratado de establecer con su homólogo, el presidente (Hugo) Chávez”, agregó.
Landero, quien es miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de los Diputados, lamentó que el precio ofertado por Cemex por parte del Gobierno venezolano no haya cubierto las expectativas que tenía la empresa mexicana.
El diputado consideró que el caso refleja un “doble discurso”, al indicar que Venezuela habla de un “hermanamiento de naciones latinoamericanas”, y, por otro lado, se abre un proceso expropiatorio contra Cemex.
Al Gobierno de su país le exhortó a “ir con cuidado” y “tino”, y a mantener el diálogo, tras considerar que Chávez podría utilizar la situación para “seguir golpeando a otras empresas mexicanas si hay una ruptura de relaciones más fuerte” con un país donde, en su opinión, hay “poca certeza jurídica”.
El diputado del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), Alfonso Suárez del Real, dijo confiar en que la cancillería despliegue sus buenos oficios para que el proceso expropiatorio transite por mecanismos de “equidad y respeto”.
Suárez del Real, quien también es segundo vicepresidente de la Comisión de Desarrollo Económico y Deuda Social del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), consideró que con la toma de las instalaciones de Cemex anoche ha podido haber “cierto apresuramiento” por parte de las autoridades de Venezuela.
Sin embargo, consideró que ese procedimiento deriva de una decisión soberana y de plena autodeterminación de ese país.
A las autoridades de Venezuela les pidió “que el proceso expropiatorio sea legal y justo”, y que haya un esfuerzo para que se pague a Cemex “lo justo” en el proceso de expropiación.
La empresa mexicana fue creada en Monterrey, norte de México, en 1906 y actualmente opera en más de 50 países con ventas anuales promedio de 15.000 millones de dólares
Vía Efe
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