
LA HABANA (Reuters) - Cuba ve la promesa electoral del futuro presidente Barack Obama de eliminar las restricciones de viaje y el envío de remesas a la isla como un primer paso para mejorar sus relaciones con Estados Unidos, pero exige el fin del embargo, dijo el canciller Felipe Pérez Roque.
Sus comentarios del viernes a periodistas fueron la primera respuesta de Cuba a la propuesta de Obama, que asumirá la presidencia el 20 de enero.
"Lo ha dicho. Si lo hace sería un primer paso positivo. Sólo el comienzo porque realmente nuestro pueblo tiene derecho a esperar que por fin se respete su derecho a escoger su propio camino y se eliminen todas las restricciones", dijo Pérez Roque tras la inauguración de la embajada de Pakistán en La Habana.
Obama ha dicho también estar dispuesto a conversar con las autoridades cubanas.
El ex presidente cubano Fidel Castro escribió en un texto publicado el viernes que aceptaba la oferta. Su hermano Raúl, que lo reemplazó en la presidencia en febrero, dijo que estaba dispuesto a reunirse con Obama en un lugar neutral.
El presidente saliente de Estados Unidos, George W. Bush, limitó desde el 2004 los viajes de los cubano-estadounidenses y las remesas a sus familiares, buscando privar de recursos al Gobierno comunista de la isla.
Bush restringió los viajes a Cuba a uno cada tres años y limitó el monto de las remesas y sus destinatarios.
Las remesas, cuyo monto no ha sido revelado en los últimos años, son una importante fuente de divisas para Cuba.
Washington aplica desde hace casi cinco décadas un embargo económico contra Cuba, que, según La Habana, ha costado más de 90.000 millones de dólares en pérdidas.
"El bloqueo (embargo) es el principal obstáculo al desarrollo económico y social, y al bienestar de los cubanos, y debe ser levantado", destacó Pérez Roque.
Obama dijo durante su campaña que no levantaría el embargo, pues le permite a Estados Unidos presionar por lo que describió como "pasos hacia la democracia" en Cuba.
Pérez Roque dijo que hasta los exiliados cubanos de Miami piden una revisión de la política hacia Cuba, aludiendo a una encuesta de la Florida International University según la cual el 55 por ciento de los cubano estadounidenses consultados apoya el fin del embargo.
"Creo que es reveladora. Es una señal importante de cómo la comunidad cubana, la opinión pública en Estados Unidos y la opinión internacional realmente reclaman un cambio profundo en las relaciones hacia Cuba", afirmó.
Sus comentarios del viernes a periodistas fueron la primera respuesta de Cuba a la propuesta de Obama, que asumirá la presidencia el 20 de enero.
"Lo ha dicho. Si lo hace sería un primer paso positivo. Sólo el comienzo porque realmente nuestro pueblo tiene derecho a esperar que por fin se respete su derecho a escoger su propio camino y se eliminen todas las restricciones", dijo Pérez Roque tras la inauguración de la embajada de Pakistán en La Habana.
Obama ha dicho también estar dispuesto a conversar con las autoridades cubanas.
El ex presidente cubano Fidel Castro escribió en un texto publicado el viernes que aceptaba la oferta. Su hermano Raúl, que lo reemplazó en la presidencia en febrero, dijo que estaba dispuesto a reunirse con Obama en un lugar neutral.
El presidente saliente de Estados Unidos, George W. Bush, limitó desde el 2004 los viajes de los cubano-estadounidenses y las remesas a sus familiares, buscando privar de recursos al Gobierno comunista de la isla.
Bush restringió los viajes a Cuba a uno cada tres años y limitó el monto de las remesas y sus destinatarios.
Las remesas, cuyo monto no ha sido revelado en los últimos años, son una importante fuente de divisas para Cuba.
Washington aplica desde hace casi cinco décadas un embargo económico contra Cuba, que, según La Habana, ha costado más de 90.000 millones de dólares en pérdidas.
"El bloqueo (embargo) es el principal obstáculo al desarrollo económico y social, y al bienestar de los cubanos, y debe ser levantado", destacó Pérez Roque.
Obama dijo durante su campaña que no levantaría el embargo, pues le permite a Estados Unidos presionar por lo que describió como "pasos hacia la democracia" en Cuba.
Pérez Roque dijo que hasta los exiliados cubanos de Miami piden una revisión de la política hacia Cuba, aludiendo a una encuesta de la Florida International University según la cual el 55 por ciento de los cubano estadounidenses consultados apoya el fin del embargo.
"Creo que es reveladora. Es una señal importante de cómo la comunidad cubana, la opinión pública en Estados Unidos y la opinión internacional realmente reclaman un cambio profundo en las relaciones hacia Cuba", afirmó.
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