De la ALBA
La cursilería
Ayer, en esta tribuna editorial, se recordaba al ex presidente Néstor Kirchner y se le daba su lugar en la historia de Argentina, pero a la vez se señalaban sus contradicciones, sus intemperancias y sus desviaciones autoritarias. No fue un santo como ahora lo quieren hacer ver tanto el jefe de la ALBA, Hugo Chávez, como la galería de minipresidentes que se financian de los petrodólares venezolanos.
No olvidemos que su carrera política, y la de su esposa Cristina, estuvo signada por los escándalos financieros y el crecimiento inusitado y vertiginoso de sus fortunas personales, que son de conocimiento público.
La vida política no les impidió (como sí le sucedió al modesto y estreñido apóstol de Cuba, José Martí) incrementar sus fortunas personales, ni tampoco la de sus familiares cercanos. Durante la época del Corralito (que impedía a los argentinos sacar sus dólares al exterior) Kirchner, que era gobernador de un lejano estado sureño de Argentina, se enteró a tiempo y sacó el producto de las regalías de las explotaciones petroleras de la zona hacia Suiza. Pero el retorno de esos depósitos y de sus intereses no fue "totalmente" satisfactorio: algo se quedó en el camino.
De manera que estos caudillos trocados en líderes políticos que pasan por encima de las instituciones civiles deben ser vistos con mucha cautela porque "aconsejan", por desgracia, a los presidentes bolivarianos en el tema de las marrullerías y las zancadillas para evitar el control de los otros poderes. Kirchner fue un zorro a la hora de convertir los pactos que logró con las diversas corrientes del peronismo en una adhesión personal exclusivamente conveniente a sus intereses personales y familiares.
Si sumamos las cosas positivas de Kirchner, que las tiene pero no tanto como para santificarlo, y le restamos sus vivezas y corrupciones, podemos acercarnos quizás a lo que es hoy el modelo de un nefasto populista de nuevo cuño en Suramérica.
Por ello resulta tan ridículo que tanto el Presidente venezolano como los de Bolivia y Ecuador se larguen en discursos repletos de una cursilería que ni el alambicado poeta Vargas Vila es capaz de soportar. Chávez, en un mensaje de Twitter dijo: "¡Ay mi querida Cristina... Cuánto dolor! Qué gran pérdida sufre Argentina y nuestra América! Viva Kirchner para siempre!" Bueno, después de esto saquen los pañuelos y boten mocos rojo rojitos.
Pero el reality show no se quedó allí para Chávez: "Voy a acompañar al pueblo argentino, a Cristina, a su familia". (...) "Deben repicar las campanas en Venezuela, en toda la América Latina.
Ha muerto un justo, un gran patriota, uno de los grandes pilares de la nueva hora latinoamericana". Por su parte, la Cancillería venezolana expresó que el Presidente supo "con profundo dolor la terrible noticia de la desaparición física de su hermano y camarada, su compañero de ruta". ¿Compañero en qué? ¿Autoritarismo o corrupción?

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.