En derechos humanos
Examen final
Vale la pena destacar el papel primordial desempeñado por las organizaciones no gubernamentales venezolanas en el 140º periodo de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos recientemente finalizado en Washington. Nuestras organizaciones civiles plantearon rotundamente temas de tanta importancia como la seguridad ciudadana, el infierno en las cárceles, las diversidad sexual, la libertad de expresión y la situación misma de los defensores de los derechos humanos en el país, que están bajo permanente amenaza tantos de los cuerpos de seguridad como de los comandos parapoliciales y paramilitares afectos al chavismo más radical.
Los venezolanos conocen perfectamente la dilatada labor de estas ONG, reunidas bajo varios nombres como Control Ciudadano, Paz Activa, Una Ventana a la Libertad, Justicia y Proceso Venezuela, Diverlex, Cofavic, Espacio Público, Vicaría de Derechos Humanos, Centro de Derechos Humanos de la UCAB, y Sinergia.
Sobre ellas el Gobierno no ha podido lanzar sombras ni quebrar su voluntad de lucha y de denuncia, a pesar de pagarle a sicarios de la palabra para que intenten desprestigiarlos o amedrentarlos en los grandes medios oficialistas.
En Washington fueron presentados asuntos de suma importancia para la sociedad venezolana como la persecución tanto del ministerio público como del Poder Judicial contra El Nacional por haber publicado una foto de la morgue de Caracas, con la intención de crear conciencia de la matanza diaria que ocurre en la capital de la república. De igual manera, las ONG plantearon valientemente los constantes atropellos del Estado y las persecuciones a los defensores de derechos humanos que parecen no tener fin.
No quedaron fuera de esta sesión las denuncias sobre aspectos específicos que conmueven dolorosamente a Venezuela entera como lo son el fracaso de la humanización carcelaria, los altos índices de violencia y el costo multimillonario que acarrean al Estado. Punto aparte fue el señalamiento sobre la actuación de grupos paramilitares como La Piedrita, Alexis Vive y otros de igual catadura.
Ante esta denuncia de alto rango, la respuesta del representante del Estado, es decir el funcionario chavista Germán Saltrón, no varió en nada de la que desde hace muchos años viene repitiendo como un loro amaestrado: "Las ONG son agentes del imperio" y sus argumentos son los del "golpe del año 2002". Qué pena con los miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que deben escuchar de semejante cabeza hueca las frases que ya se conocen al pelo, pues Saltrón no las ha variado en muchos años. Debería cambiar de libretistas a ver si incluye nuevos temas y tópicos en estas audiencias ¿O será que no tiene nada que decir? El Estado venezolano otra vez hace un papelón. Qué triste representación tiene el país ante los organismos internacionales de protección de los derechos humanos.

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