El caso de DSK
Las siglas de Dominique Strauss-Kahn se hicieron famosas en las últimas semanas porque su nombre ocupó páginas y páginas de los grandes diarios del mundo. DSK era el director general del Fondo Monetario Internacional, y en su viaje de Washington a París pernoctó una noche en un lujoso hotel de Nueva York. Al día siguiente tomó un avión rumbo a la capital francesa. No había terminado de acomodarse en el asiento cuando irrumpió la policía con una orden de detención: fue bajado de la aeronave, esposado y conducido a una estación policial.
Una camarera del hotel de origen africano lo había acusado de asalto sexual. Al prominente hombre público francés se le vio esposado y mal trajeado, humillado y puesto en la vindicta pública.
Una camarera del hotel de origen africano lo había acusado de asalto sexual. Al prominente hombre público francés se le vio esposado y mal trajeado, humillado y puesto en la vindicta pública.
DSK viajaba a Francia porque era el candidato del Partido Socialista con mayores posibilidades de derrotar al presidente Nicolás Sarkozy. De modo que el escándalo tuvo, de inmediato, condimentos no comunes en asuntos como estos. Se habló de una probable conspiración contra el poderoso director del FMI.
Entretanto, DSK se vio obligado a renunciar al Fondo Monetario, y su candidatura socialista cayó en el vacío. Si se trató de una conspiración, sus adversarios tuvieron éxito rápido. No pocos hicieron leña del árbol caído. La imagen de DSK mal vestido, esposado y sin rasurar le dio la vuelta al globo. Su retrato de ejecutivo todopoderoso se había ocultado.
La historia tuvo un desenlace el viernes 1º de julio cuando un tribunal penal de Manhattan liberó al personaje, bajo palabra .
La investigación de los abogados fue devastadora para la camarera que lo había acusado y contra la policía que lo había sacado del avión sin respetar su inmunidad diplomática. La Fiscalía de Manhattan, se lee en los despachos, ofreció múltiples detalles.
Hay ciertos pasajes de novela policial en todo el affaire. Durante la investigación sobre el incidente con el político y economista francés de 62 años de edad, -se lee en los despachos- , la mujer admitió a los fiscales que mintió sobre ciertos aspectos de los hechos denunciados. Explicó que lo hizo "con ayuda de un hombre que le grabó en una cinta lo que debía decir a los agentes de inmigración y que ella se lo aprendió de memoria". Además se comprobó que había ingresado a Estados Unidos con un visado obtenido de manera fraudulenta.
El tribunal dispuso de testimonios suficientes para dudar de la acusadora, a la cual vinculan con ciertas irregularidades y un récord policial. Aun cuando el caso no está cerrado, y DSK debe volver al tribunal en unas semanas, el 18 de julio, sus abogados consideran que tienen asegurada la libertad del político francés.
El tiempo pasó rápidamente, el mundo se afanó en sustituirlo en el FMI y será una francesa quien tenga esa responsabilidad.
En cuanto a la campaña política en Francia, no es de descartar que DSK maneje su reinserción con tanta habilidad que saque algún provecho de la desgraciada experiencia.
Entretanto, DSK se vio obligado a renunciar al Fondo Monetario, y su candidatura socialista cayó en el vacío. Si se trató de una conspiración, sus adversarios tuvieron éxito rápido. No pocos hicieron leña del árbol caído. La imagen de DSK mal vestido, esposado y sin rasurar le dio la vuelta al globo. Su retrato de ejecutivo todopoderoso se había ocultado.
La historia tuvo un desenlace el viernes 1º de julio cuando un tribunal penal de Manhattan liberó al personaje, bajo palabra .
La investigación de los abogados fue devastadora para la camarera que lo había acusado y contra la policía que lo había sacado del avión sin respetar su inmunidad diplomática. La Fiscalía de Manhattan, se lee en los despachos, ofreció múltiples detalles.
Hay ciertos pasajes de novela policial en todo el affaire. Durante la investigación sobre el incidente con el político y economista francés de 62 años de edad, -se lee en los despachos- , la mujer admitió a los fiscales que mintió sobre ciertos aspectos de los hechos denunciados. Explicó que lo hizo "con ayuda de un hombre que le grabó en una cinta lo que debía decir a los agentes de inmigración y que ella se lo aprendió de memoria". Además se comprobó que había ingresado a Estados Unidos con un visado obtenido de manera fraudulenta.
El tribunal dispuso de testimonios suficientes para dudar de la acusadora, a la cual vinculan con ciertas irregularidades y un récord policial. Aun cuando el caso no está cerrado, y DSK debe volver al tribunal en unas semanas, el 18 de julio, sus abogados consideran que tienen asegurada la libertad del político francés.
El tiempo pasó rápidamente, el mundo se afanó en sustituirlo en el FMI y será una francesa quien tenga esa responsabilidad.
En cuanto a la campaña política en Francia, no es de descartar que DSK maneje su reinserción con tanta habilidad que saque algún provecho de la desgraciada experiencia.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.