“Si hubiera sido un acto terrorista, lo
hubiera hecho en un club más grande para poder herir a más personas”,
aseveró una de las consultadas que visitaba el club Pulse
frecuentemente/ Foto: Reuters
Orlando, la ciudad del que llaman
“el lugar más feliz del mundo” se pintó de rojo este fin de semana,
cuando 50 personas murieron y otras 53 más resultaron heridas, luego de
que un estadounidense de origen afgano entrara disparando a un club de
ambiente llamado Pulse, ubicado en el centro de la ciudad.
El acto, categorizado como la mayor masacre en la historia de los Estados Unidos, ha dejado a los vecinos de Orlando sorprendidos. “Yo llevo 21 años en esta ciudad y es la primera vez que veo algo así. Es sorprendente que ocurra un acto de este tipo en una ciudad a la que la gente viene es a disfrutar y vacacionar”, señaló Jesús Rivera, uno de los vecinos de la calle que da hacia el club.
Algunos miembros de la comunidad LGBTI se acercaron a la zona para solidarizarse con las victimas y, al contrario de lo que señalan los medios, algunos aseguran que fue un acto homofóbico, ya que la noche del sábado la mayoría de los locales de la ciudad estaban llenos porque estaban transmitiendo el partido de la Copa América. “Si hubiera sido un acto terrorista, lo hubiera hecho en un club más grande para poder herir a más personas”, aseveró Jesenia Rivas, quien visitaba el club Pulse frecuentemente.
El acto, categorizado como la mayor masacre en la historia de los Estados Unidos, ha dejado a los vecinos de Orlando sorprendidos. “Yo llevo 21 años en esta ciudad y es la primera vez que veo algo así. Es sorprendente que ocurra un acto de este tipo en una ciudad a la que la gente viene es a disfrutar y vacacionar”, señaló Jesús Rivera, uno de los vecinos de la calle que da hacia el club.
Algunos miembros de la comunidad LGBTI se acercaron a la zona para solidarizarse con las victimas y, al contrario de lo que señalan los medios, algunos aseguran que fue un acto homofóbico, ya que la noche del sábado la mayoría de los locales de la ciudad estaban llenos porque estaban transmitiendo el partido de la Copa América. “Si hubiera sido un acto terrorista, lo hubiera hecho en un club más grande para poder herir a más personas”, aseveró Jesenia Rivas, quien visitaba el club Pulse frecuentemente.
Otros miembros de la comunidad LGBTI decidieron reunirse en un club de ambiente que se encuentra a unos minutos del Pulse.
Ahí, con lazos blancos en sus camisas, velas encendidas, esperaban
saber de algunos de sus amigos que estaban la noche del sábado en el
local cuando ocurrió la masacre. “Como dijo el presidente (Barack)
Obama, es momento de estar unidos y pase lo que pase no nos van a
dañar”, dijo Erick, miembro de la comunidad LGBTI.
Cuando han pasado más de 20 horas de la masacre en el club de ambiente, familiares y amigos esperan para saber el paradero de sus conocidos, ya que no se han identificado a todas las victimas. La ciudad de Orlando habilitó un espacio de su página web en la que va actualizando los nombres de los afectados.
La masacre ha sensibilizado a toda la comunidad. Los vecinos de Orlando han activado centros de donación de sangre para las victimas. Algunas personas hicieron hasta 6 horas de cola para poder dar su granito de arena, mientras otros recolectaban comida y bebida para darle a quienes estaban en la cola o a quienes se acercaban al lugar a solidarizarse con las victimas.
Lamentablemente, este no fue el único acto violento durante este fin de semana en Orlando. El viernes en la noche, la cantante Christina Grimmie falleció, luego de que un individuo identificado como Kevin James Loibl le disparara durante una firma de autógrafos al salir de un concierto, quien luego se suicidó. Aún se desconoce el porqué.
Cuando han pasado más de 20 horas de la masacre en el club de ambiente, familiares y amigos esperan para saber el paradero de sus conocidos, ya que no se han identificado a todas las victimas. La ciudad de Orlando habilitó un espacio de su página web en la que va actualizando los nombres de los afectados.
La masacre ha sensibilizado a toda la comunidad. Los vecinos de Orlando han activado centros de donación de sangre para las victimas. Algunas personas hicieron hasta 6 horas de cola para poder dar su granito de arena, mientras otros recolectaban comida y bebida para darle a quienes estaban en la cola o a quienes se acercaban al lugar a solidarizarse con las victimas.
Lamentablemente, este no fue el único acto violento durante este fin de semana en Orlando. El viernes en la noche, la cantante Christina Grimmie falleció, luego de que un individuo identificado como Kevin James Loibl le disparara durante una firma de autógrafos al salir de un concierto, quien luego se suicidó. Aún se desconoce el porqué.

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