Por primera vez, Raúl Castro dijo públicamente que se ha producido “una
contracción” en los suministros de combustible de Venezuela a la isla lo
que “ha provocado tensiones adicionales en el funcionamiento de la
economía cubana”.
La Habana.- El
presidente de Cuba, Raúl Castro, reconoció este viernes que la economía
del país afronta “circunstancias adversas” motivadas, entre otros
factores, por la crisis de Venezuela y la “contracción” en el suministro
de su petróleo, aunque descartó un “colapso” o un retorno al Periodo
Especial.
En la clausura del primer
pleno de los dos que celebra al año la Asamblea Nacional del país,
Castro confirmó que la economía ha crecido solo un 1 por ciento en lo
que va de año, la mitad de lo que se había previsto, según el texto de
su discurso divulgado en medios oficiales, reseñado por Efe.
Ese resultado se debe a la
disminución de los ingresos por exportaciones en productos como el
níquel o petróleo y la caída de sus precios internacionales, y también
por los efectos que está provocando en Cuba la crisis en Venezuela, el
principal socio de la isla y sometido, según Castro, a una “guerra
económica para debilitar el apoyo popular a su revolución”.
Por primera vez, Raúl Castro
dijo públicamente que se ha producido “una contracción” en los
suministros de combustible de Venezuela a la isla lo que “ha provocado
tensiones adicionales en el funcionamiento de la economía cubana”.
Desde el año 2000 y en
virtud de la alianza entre los gobiernos de La Habana y Caracas,
Venezuela ha suministrado a la isla unos 100.000 barriles diarios de
petróleo a cambio de servicios profesionales que la isla presta en el
país suramericano.
Raúl Castro no aportó datos o porcentajes de esa “contracción” en el suministro de crudo venezolano.
Sí aprovechó para remarcar
que Cuba, pese a “las complejas circunstancias de la economía nacional”,
“no debilitará en lo más mínimo” su compromiso y apoyo a la “Revolución
Bolivariana y Chavista” y al gobierno del presidente Nicolás Maduro.
Por otra parte y a pesar de
este escenario económico, Cuba ha cumplido con sus compromisos de
reordenamiento de deuda con acreedores extranjeros, si bien Castro
admitió que se han presentado atrasos en pagos corrientes a proveedores,
a quienes ratificó la voluntad de recuperar los vencimientos
pendientes.
No olvidó mencionar los
“nocivos efectos” del embargo estadounidense contra la isla y recordó
que Cuba todavía no puede usar el dólar en sus transacciones
internacionales a pesar de que hace tres meses que el presidente Barack
Obama anunció la eliminación de esa prohibición.
Ante este complejo panorama,
el presidente cubano anunció que se pondrá en marcha un conjunto de
medidas “dirigidas a enfrentar la situación y garantizar las actividades
principales que aseguran la vitalidad de la economía” aunque
minimizando su impacto sobre la población.
Raúl Castro rechazó las
“especulaciones” y “augurios” sobre un “inminente colapso” de la
economía cubana o el retorno a los duros tiempos del “periodo especial”,
decretado en la isla en los años noventa tras la caída de la URSS.
“No negamos que pueden presentarse afectaciones, incluso mayores que las actuales, pero estamos preparados y en mejores condiciones que entonces para revertirlas”, aseguró el mandatario cubano.
Los ajustes aprobados por el
Gobierno cubano para afrontar este complejo contexto económico pasan
por reducir gastos de todo tipo que no sean imprescindibles, potenciar
el ahorro y el aprovechamiento de los recursos o concentrar la inversión
en actividades que generan ingresos por exportaciones o sustituyen
importaciones.
En cuanto al suministro
energético -un tema muy sensible para un país donde se recuerdan con
pavor las épocas de los apagones en el periodo especial-, Raúl Castro
habló de “asegurar la sostenibilidad de la generación eléctrica” y de
“un mejor uso de los portadores energéticos”.
Más concreto fue el ministro
de Economía, Marino Murillo, quien anunció ante la Asamblea que habrá
“un ajuste en el consumo de los portadores energéticos durante los
últimos seis meses del año”, cuyo suministro se verá afectado en un 25
por ciento.
Murillo, uno de los
vicepresidentes del gobierno cubano, dijo que se rebajará un 6 por
ciento el consumo de electricidad pero sin afectar al sector
residencial, que consume el 60 por ciento de la electricidad producida
en la isla, ya que la adecuación se realizará en el 40 restante.
El presidente de Cuba
garantizó que se preservarán los servicios sociales a la población y
también reafirmó que la isla proseguirá con la “actualización” de su
modelo económico, como se conoce al plan de reformas emprendido durante
su mandato.
De hecho, la Asamblea de
Cuba -a cuyo pleno no tuvo acceso la prensa extranjera acreditada en la
isla- respaldó la versión actualizada de los “lineamientos de la
política económica y social”, (como se conoce a ese plan de reformas)
aprobada en el VII Congreso que el Partido Comunista (PCC, único)
celebró el pasado mes de abril.

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