Las mujeres regresaron al puente hacia al mediodíay le
agradecieron a la Policía por no impedirles el paso | Foto: Javier
Maldonado - El Tiempo
Tras el ingreso de 500 mujeres venezolanos a
Colombia en busca de alimentos, autoridades de ese país analizan las
implicaciones de una posible migración masiva
“Somos
amas de casa desesperadas. No tenemos nada: ni aceite, ni azúcar ni
arroz”, decía la venezolana Sonia Tarazona, mientras recorría este
martes un supermercado en Cúcuta, tras haber pasado la frontera entre
ambos países en horas de la mañana junto con otras 500 mujeres.
Las
venezolanas, vestidas de blanco, quitaron a empujones a los miembros de
la Guardia Nacional Bolivariana que hace controles en el puente
internacional Francisco de Paula Santander del lado venezolano, y echaron
abajo las barricadas que se instalaron desde que el gobierno del país
vecino ordenó cerrar el paso entre ambos países en agosto del 2015.
Ya
en Cúcuta, los policías nacionales y los funcionarios de Migración que
vigilan el puente no pudieron hacer nada ante las mujeres que cruzaron,
sonrientes, cantando el himno de Venezuela y gritando y aplaudiendo por
su hazaña. “Que viva Colombia”, también decían algunas
Según contaron, la escasez en el país vecino las motivó a dejar el temor a un lado, a pasar por encima de la Guardia venezolana y emprender una aventura desde la ciudad venezolana de Ureña hacia Colombia.
Entraron
al país hacia las 9 a. m. tras atender una convocatoria que durante 15
días circuló por mensajes de Whatsapp y en redes sociales que las
llamaba a concentrarse en la mañana de este martes en el paso
fronterizo, para cruzar juntas a comprar comida y medicinas en tiendas y
supermercados de Cúcuta
Lola
Benítez contó que viajó desde San Cristóbal, capital del estado
Táchira, para conseguir los medicamentos de su esposo, quien tiene
problemas de azúcar.
“Estuve en varias ciudades de Venezuela, y la verdad no se consigue nada”, relató la mujer.
Este
año, hasta el 30 de mayo pasado habían cruzado por el puesto migratorio
de Cúcuta 18.000 personas hacia Colombia. Por el cierre, los
colombianos casi no pueden pasar hacia venezuela, y los ciudadanos
vecinos pueden llegar a Colombia con permisos especiales emitidos por
las autoridades venezolanas para comprar medicinas, estudiar o
trabajar.
Según la directora de la regional oriente de Migración Colombia, Claudia Barón, hasta
mayo se evidenció una disminución –en comparación con el 2015– del 94
por ciento del flujo migratorio de colombianos, tanto de entrada como
salida del país, mientras que el de venezolanos cayó el 36 por ciento.
Pese
a las restricciones al paso, lo ocurrido este martes fue para las
autoridades de Norte de Santander el segundo indicio de que podría
producirse una migración masiva de venezolanos, y posiblemente de
colombianos en el país vecino, que por la escasez lleguen a Colombia,
principalmente a las poblaciones fronterizas.
En
la mañana del pasado 12 de junio ya había ocurrido una situación
similar cuando, en el municipio de Puerto Santander, un grupo de 400
venezolanos cruzó la frontera. Los vecinos no hicieron caso de los
llamados de las autoridades de ambos países cuando pasaron hacia
Colombia afanados por conseguir los productos de primera necesidad y
fármacos que escasean en su territorio.
“Eso
es solo una muestra insignificante de lo que prevemos que va a pasar en
esta frontera, en diferentes puntos, y no estamos preparados”, aseguró Carlos Luna, presidente de la Cámara de Comercio de Cúcuta.
Reclaman medidas
El
líder gremial señaló que es necesario que se establezcan desde ya, con
todas las instituciones del Gobierno Nacional, las acciones preventivas y
de mitigación frente a un escenario mayor de este tipo.
El
directivo sugirió que se debe designar un alto comisionado del Gobierno
Nacional para Norte de Santander, que sea el enlace directo con el
presidente de la República, Juan Manuel Santos.
Las
expectativas sobre una migración masiva desde Venezuela, no solo de
ciudadanos del país vecino, sino de colombianos residentes en ese
territorio, podrían darse con mayor probabilidad ante una eventual
apertura de la frontera.
El
viernes pasado, los gobernadores de Norte de Santander, William
Villamizar Laguado, y del estado Táchira, José Gregorio Vielma Mora, se
reunieron en las obras del puente binacional de Tienditas para demandar
en conjunto que se dé prontamente la reapertura.
Sin
embargo, si se reabre el paso entre ambos países, en Norte de Santander
también hay quienes creen que a ciudades como Cúcuta podría llegar una
oleada de personas en busca de los productos que escasean en Venezuela y
por oportunidades de empleo.
Esto ha
generado temor por un posible colapso económico y social de la ciudad,
especialmente por los altos índices de informalidad y desempleo que ya
se tienen. Cúcuta sigue siendo una de las ciudades del país con
más personas sin trabajo. Según el último reporte del Dane, la tasa de
desempleo alcanza el 15,9 por ciento.
Para
el alcalde de Cúcuta, César Rojas Ayala, el liderazgo de cualquier
estrategia o política que se diseñe a nivel local debe ser asumido por
el Gobierno Nacional, ya que es el que tiene los recursos suficientes
para una eventualidad de ese tipo.
“De
las muchas personas de las que lleguen, algunas se irán y otras se
quedarán, pero eso sería ahondar más la crisis porque somos una ciudad
que necesita generar actualmente entre 15.000 a 20.000 empleos, y si
llegan otras miles a quedarse, sería más crítico para desarrollar esas
oportunidades”, manifestó.
En
otras poblaciones fronterizas como Ragonvalia, en límites con la
localidad Rafael Urdaneta –en el estado Táchira, que ha permanecido con
más bajo perfil en medio de la crisis fronteriza–, se sienten
indefensos.
“Si
nos llega una gran cantidad de venezolanos, pero también de
colombianos, quedarían hacinados en el pueblo porque nosotros no tenemos
cómo brindarles una atención, y esto es preocupante”, manifestó Neyda Latorre, alcaldesa de ese municipio.
La Policía Nacional también se ha propuesto establecer un plan especial.
“Precisamente,
estamos preparándonos, en articulación con Cancillería, pero como
Policía, en la ubicación de todos esos puntos donde puede haber un paso
masivo, los cuales serán cubiertos para hacer ese censo de personas, que
necesitarán de una ayuda posterior”, dijo el comandante de la Policía
Metropolitana de Cúcuta, el coronel Jaime Barrera.
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