Las listas cuestan entre 19.744 y 106.975 bolívares | Foto Williams Marrero / Archivo
Fabricantes aseguran que no les otorgaron
divisas y que las empresas trabajan con los remanentes del año pasado.
No podrán satisfacer a tiempo la demanda
Al igual que el año pasado los
padres cancelarán las listas escolares por partes y reutilizarán lo que
puedan. Ya desde el preescolar el gasto es elevado. Deben invertir
mínimo 106.975,98 bolívares por hijo; es decir, 7,1 salarios mínimos,
que está en 15.051,15 bolívares mensuales. “Los útiles están muy caros y
prefiero ir pagando poco a poco. Nos entregaron la lista hace tres
semanas y esa es una ventaja”, dijo el padre de una pequeña de
preescolar. Hasta ahora ha tenido que pagar 36.829,12 bolívares por algo
más de la mitad de los materiales que le pidieron en el colegio de su
hija. “Afortunadamente hay cosas que podemos reutilizar como la
colchoneta, el delantal, el morral y la lonchera. Los zapatos todavía le
quedan”, agregó.
El monto que tienen
que pagar por los útiles de primaria, dependiendo de la calidad de los
productos, se sitúa entre 39.477,8 y 81.862 bolívares, lo que significa
que se necesitan entre 2,6 y 5,4 salarios mínimos. La lista de
bachillerato cuesta entre 19.743,9 y 31.460,25 bolívares y para cubrirla
se requieren entre 1,3 y 2 salarios mínimos. Estos presupuestos no
incluyen los textos que se utilizarán durante el periodo escolar.
Aunque
todavía no le han entregado la lista de útiles de su hija, que pasó a
sexto grado, Augusto Reina está considerando pedir un adelanto de
prestaciones sociales para cubrir el gasto, pues gana salario mínimo.
“Mi esposa también trabaja y ella va a hacer lo mismo. Pero solo
compraremos lo necesario”.
Juan
Carlos Viñales, presidente de la Asociación Venezolana de Papeleros y
Afines, afirma: “Los padres van a tener que reutilizar los útiles y
comprar lo estrictamente indispensable para iniciar las actividades
escolares. Van a tener que hablar con las instituciones porque ¿de qué
sirve comprar ahora una cartulina que va a usar en marzo? No les alcanza
el dinero para todo, si en noviembre o diciembre se acabó la caja de
colores es un gasto puntual que se hará en ese momento”.
La
madre de una adolescente de 13 años de edad aseguró que desde hace
algunos años no le compra libros a su hija porque en el colegio hay un
centro de donaciones. “Yo soy madre soltera y tengo que ver cómo
resuelvo porque el dinero no alcanza para todo. Por suerte en el colegio
algunos padres llevan los libros viejos de sus hijos para que otros
niños puedan usarlos”.
Entre los
materiales que tuvieron el aumento más fuerte en un año están las
láminas de papel bond, que pasaron de 25 bolívares la unidad a 250
bolívares, un incremento de 900%. Los cuadernos costaban 600 bolívares y
ahora están entre 850 y 2.999 bolívares, lo que supone un aumento de
41,6% y 399,8%, respectivamente. La caja de 12 colores varió de 800
bolívares a 3.012 bolívares, un alza de 276,5%. Los lápices se
comercializan en 43,12 bolívares la unidad, los sacapuntas están entre
327 y 1.999 bolívares, las gomas de borrar en 44,64 bolívares y las
reglas de 30 centímetros entre 267,69 y 662,49 bolívares.
El
encargado de una librería en Chacao aseguró que los precios de los
textos escolares oscilan entre 1.500 y 6.500 bolívares. “Los libros
subieron entre 2.000 y 3.000 bolívares, pero no los tenemos todos.
Vendemos uno por persona para que más gente pueda comprar”, explicó. En
2015 un texto costaba 800 bolívares, el incremento ha sido de 87,5% y
712,5%, respectivamente.
Situación crítica.
Los fabricantes nacionales de útiles y textos escolares señalaron que
la situación se complica. “Todo está muy restringido porque no se
otorgaron divisas y las empresas están trabajando con los remanentes del
año pasado”, dijo Luis Scarcioffo, presidente de la Cámara Venezolana
de la Industria Educativa y de Materiales de Oficina.
Explicó
que los dólares debieron entregarse a finales de 2015 para poder
iniciar la manufacturación en febrero y luego despachar a las librerías y
papelerías en junio, como ha sido tradicionalmente. Agregó que por esta
razón las líneas trabajan a 30% de su capacidad instalada. “Hay una
producción que se ha mantenido con mucho esfuerzo. Otros fabricantes
probablemente han importado”, indicó.
Viñales
señaló que los productores agrupados en la Asociación Venezolana de
Papeleros y Afines no han recibido divisas ni materias primas. “Los
afiliados han mantenido una cierta producción con la materia prima que
se consigue en el mercado nacional porque no han recibido ninguna
divisa, no siquiera por Dicom, aunque algunos cotizan todos los días.
Hay líneas paradas por falta de dólares”. Coincide con Scarcioffo en que
las líneas trabajan entre 30% y 40% de capacidad total instalada.
“Desde
el año pasado solo sacan los útiles más requeridos y en menor cantidad
de presentaciones. Si antes expendían cajas de colores de 6, 12, 24 y
48; ahora solo de 12 colores, especialmente en la temporada de demanda
escolar”, añadió Viñales.
En su
opinión, no hay escasez de materiales escolares porque los comercios
tomaron previsiones. “Si vas a una tienda consigues lápices, colores,
marcadores. Las librerías tienen inventario porque iban comprando,
sabían que este año iba a ser más difícil”.
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