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sábado, 8 de noviembre de 2025

Semana: Llegó la hora de la verdad, ¿será posible una unión para derrotar al petrismo en 2026?


Llegó la hora de tomar decisiones frente a las elecciones de 2026. Esto es lo que está pasando. Foto: semana

 

A seis meses de la primera vuelta presidencial, y a un mes de que se venza el plazo para que se definan las consultas interpartidistas, la izquierda ya tiene consolidado un camino para tratar de retener la Presidencia de Colombia en los comicios de 2026 en un plan que busca la continuidad de Gustavo Petro.

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Por SEMANA




Caso contrario ocurre en los sectores de centro, centroderecha y derecha, que, desde mediados de este año, tienen un aluvión de precandidatos que suman unos 70 aspirantes, en un hecho sin antecedentes.

Sin embargo, llegó la hora de las definiciones. En apenas 30 días, los precandidatos y los partidos deberán informar al Consejo Nacional Electoral (CNE) su intención de participar en las consultas interpartidistas del 8 de marzo de 2026, fecha en la que los colombianos saldrán a las urnas para elegir la conformación del nuevo Congreso de la República.

Ese es el primer requisito que deben cumplir. Luego de ello, tendrán hasta el 6 de febrero para hacer las inscripciones con nombre propio de los participantes en cada una de las consultas.

Eso quiere decir que se avecinan cuatro semanas determinantes para que estos sectores políticos consoliden alianzas que les permitan enfrentar a un petrismo que luce sólido tras obtener más de 2.700.000 votos en la consulta del pasado 26 de octubre. Allí, Iván Cepeda fue elegido como el candidato presidencial de la izquierda.

Hoy el panorama en el centro, la centroderecha y la derecha no está claro, se ve lleno de nubarrones, y tampoco se vislumbran alianzas que les permitan a estos bloques lograr un propósito que los una: vencer a Petro en las elecciones del próximo año, consideradas como las más importantes en la historia reciente del país por lo que está en juego.

Esa falta de definición no dejaría de ser un asunto de trámite y calendario, excepto porque en esta oportunidad se contabilizan decenas de precandidatos que consideran tener los pergaminos suficientes y hasta el respaldo popular para llegar a la primera vuelta en mayo próximo. A ello contribuyeron tres meses de silencio en las encuestas, que, al final, les dieron un chance de juego a todos.

Las consultas interpartidistas se harán el 8 de marzo de 2026. El 31 de mayo será la primera vuelta presidencial. Foto: ESTEBAN VEGA LA-ROTTA / SEMANA

 

En el pasado, las encuestas permitían descartar de inmediato a aquellos candidatos que no sobrepasaran ni el 1 por ciento de la intención de voto. Por esa razón, el elector promedio antipetrista se siente confundido.

De ahí que líderes como el exvicepresidente Germán Vargas Lleras hayan encendido las alarmas en los últimos días porque los días pasan, se especula de un lado y del otro, se dan reuniones, hay fotografías, comunicados de buena voluntad, pero no hay claridad.

Mientras tanto, la izquierda eligió a su candidato en una consulta que mostró que el petrismo no solo está vivo políticamente, pese al desgaste de Petro en la Casa de Nariño, sino que esa mezcla variopinta de seguidores fieles, influenciadores, la chequera del Estado y las polémicas maquinarias regionales le puede garantizar un paso a la segunda vuelta.

“Tenga la certeza de que el ganador del frente amplio ya está en la segunda vuelta. Nuestra fuerza política es la más ordenada en este momento y es la única que hace propuestas concretas para garantizar la reelección del proyecto político”, dijo la senadora María José Pizarro, jefe de debate de la campaña presidencial de Iván Cepeda.

Para los sectores opositores al Gobierno, la incertidumbre implica enormes riesgos. La división podría beneficiar al petrismo, que en 2026 podría verse reflejado en una cara de izquierda tradicional como Cepeda o, al final, dependiendo de lo que ocurra en el frente amplio, sumarse eventualmente a un candidato como Roy Barreras, que ha jugado en todos los partidos y conecta con un sector del establecimiento.

En una segunda vuelta entre dos extremos políticos, por ejemplo, ¿qué haría el centro? En 2018, cuando Iván Duque y Gustavo Petro pasaron a la segunda vuelta presidencial, Sergio Fajardo, figura visible del centro, decidió irse a ver ballenas a Nuquí, Chocó, y esa decisión le costó políticamente. Desde ese momento desdibujó al sector político que actualmente es considerado como “tibio”.

En todo caso, mientras que la izquierda definió una ruta clara desde el 25 de septiembre de 2025, la derecha y el centro únicamente han tenido expresiones de buenas intenciones. Hoy la gran pregunta que domina las conversaciones en el mundo de la política en Colombia es una sola: ¿la unión del antipetrismo es posible? Hay varias rutas que se están explorando para consolidar esas grandes coaliciones y depurar la lista de aspirantes.

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