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domingo, 8 de marzo de 2026

Sin legitimidad no hay candidato Enrique Márquez, ¿el candidato de Trump para las presidenciales en Venezuela?

 


El gobierno estadounidense pasó a controlar las principales decisiones políticas que se han anunciado desde la captura de Nicolás Maduro. En ese contexto, algunos sectores, sobre todo del chavismo disidente y de quienes rechazan votar por María Corina Machado, han planteado que el presidente republicano presentó en su discurso sobre el Estado de la Unión a su favorito para unas eventuales elecciones

La presentación de Enrique Márquez en el Congreso de Estados Unidos por parte del presidente Donald Trump generó especulaciones sobre la función que podría desempeñar el excandidato presidencial en un eventual proceso de transición democrática en Venezuela.

Fue el único candidato que, a través de una testigo, comprobó que el boletín número 1 que dio como supuesto ganador a Nicolás Maduro en las elecciones del 28 de julio de 2024 no se imprimió en la Sala de Totalización del Consejo Nacional Electoral ni en presencia de los testigos como establece la ley. Sus denuncias las hizo públicas, confrontó al poder y pagó con un año de cárcel.

Tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores en la operación militar del 3 de enero en Caracas, el gobierno estadounidense pasó a controlar las principales decisiones políticas que se han anunciado desde entonces, como la liberación de miles de presos políticos, entre ellos Márquez.

¿Donald Trump presentó a su candidato?

Algunos sectores —principalmente del chavismo disidente y de quienes se niegan a votar por la líder opositora María Corina Machado— creen que el mensaje de Trump durante su discurso del Estado de la Unión fue claro: presentó a su candidato para unos comicios que podrían repetirse este mismo año.

Así, Trump dejaría fuera de una eventual contienda a Machado, electa en las primarias opositoras de 2023 con más de 90% de apoyo, al considerar —según esas versiones— que no cuenta con la autoridad ni el reconocimiento necesarios para liderar una transición ordenada hacia la democracia.

Se argumenta, además, que esa supuesta exclusión respondería a decisiones consideradas radicales y que podrían dificultar el cambio político pacífico en el país. La voz de Márquez, en cambio, garantizaría una transición ordenada, estabilidad y confianza para todos los actores políticos, lo que busca Trump.

Machado, sin embargo, logró reactivar la participación ciudadana y la expectativa del electorado para los comicios de hace casi dos años. Tras quedar inhabilitada, transfirió su respaldo a Edmundo González, quien obtuvo 7.443.584 votos, 67% del total, según consta en actas.

Otro escenario que se menciona es que Márquez, al haber sido rector principal y vicepresidente del Consejo Nacional Electoral entre los años 2021 y 2023, tiene la experiencia institucional para liderar un CNE que convoque elecciones transparentes y con garantías democráticas.

“Prefiere correr en el proceso”

El analista político Benigno Alarcón, exdirector del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB, declaró a El Nacional que esas hipótesis obedecen, por un lado, a la falta de respuestas y, por otro, a una intencionalidad política orientada a descalificar a Machado, al sostener que Trump le dio la espalda.

“Me inclino por descartar la tesis del CNE. Enrique Márquez ya dijo que él no aspira a ser rector, cosa que es perfectamente comprensible, sino que preferiría correr en el proceso (presidencial) o querría de alguna manera mantenerse vigente como posible candidato. Pareciera que esa hipótesis la podemos, en principio, descartar. Aunque nada está escrito en piedra”, dijo.

El politólogo duda que el mandatario republicano le haya expresado respaldo a Márquez debido a su perfil político. “Es un hombre de centroizquierda, un socialdemócrata, y sabemos que Trump está en el extremo derecho. Suena muy cuesta arriba que Estados Unidos meta la pata apoyando a un candidato que no es del perfil de ese gobierno, y que además hoy día ni siquiera aparece en las encuestas”, indicó.

La historiadora y analista política Alejandra Martínez Cánchica, directora para América Latina de Fundación Libertad y Desarrollo, planteó una posible estrategia en la que Trump buscaría “transiciones blandas” en algunos países, en las que se desplaza a la cúpula del poder y se promueve una figura que facilite una transición política.

En ese contexto, recordó que el propio Trump comentó sobre el liderazgo de Machado y ha señalado en varias ocasiones que ella no sería una figura adecuada para liderar la transición en Venezuela. “Trump ha dicho: ‘María Corina no puede encabezar la transición porque, siendo honestos, no es una figura de transición”, citó.

Explicó que, en su opinión, existen perfiles distintos para procesos de cambio de gobierno. Los llamados “políticos de transición”, indicó, suelen ser figuras más conciliadoras, dispuestas a dialogar con distintos sectores y a conceder espacios a múltiples actores.

“Él en estos momentos se está viendo a sí mismo como una figura presidencial y así lo están posicionando otros factores dentro de la oferta política venezolana, tanto de la oposición moderada, a la que se le llama normalizadora, como esa ola a la que le llaman el chavismo crítico, como Juan Barreto y otros que lo posicionan como una candidatura presidencial”, analizó la historiadora.

El discurso firme de María Corina Machado

A su juicio, eso contrasta con la trayectoria política de Machado, quien ha construido su liderazgo con un discurso firme frente al chavismo. Describió esa línea como una posición de “no dar concesiones ni negociar”, lo que la ha proyectado como una dirigente intransigente frente al poder.

“Ella ha construido su capital político con base en el discurso de que ella no da concesiones, de que ella no negocia. La innegociable, la intransigente. Entonces, su figura no pareciera ser una figura de la transición, Trump lo ha dicho varias veces, y surge la hipótesis de que están buscando en Márquez una especie de figura de la transición o de figura potable para la transición, que tanto el chavismo remanente como la oposición en el exilio y todos acepten por igual. Digamos, pretendidamente, que Márquez sería esa figura de consenso”, planteó.

Estabilidad, punto clave para Trump

Por su parte, el periodista Alejandro Armas Díaz, magíster en Ciencia Política en la Universidad de Columbia, dijo que le cuesta creer que Washington considere a Enrique Márquez como un líder de transición porque la administración Trump enfrenta un dilema: quiere estabilidad en Venezuela, pero también un gobierno que cuente con la conformidad de los venezolanos.

Explicó que el excandidato por el partido político Centrados no brinda una solución a ese dilema porque, afirmó, no garantiza la estabilidad que Washington considera clave en esta primera etapa. “Si lo viera así, no estaría entendiéndose con las autoridades interinas. Es en dichas autoridades, y solo en ellas, donde ve una garantía de estabilidad por los momentos. Tampoco creo que Márquez brindaría conformidad masiva. Aunque mucha gente en la base opositora valora su actitud en las secuelas de la elección presidencial de 2024, no hay indicios de que lo considere un líder“.

Contrario a la opinión de Benigno Alarcón, el periodista sí considera posible que Márquez sea visto como una futura figura institucional debido su experiencia en el Poder Electoral.

“Es posible que en Estados Unidos vean a Enrique Márquez como una figura que pueda encabezar la organización de una elección justa en Venezuela, o cuanto menos participar en su organización. Sin embargo, no creo que lo sepamos con seguridad por los momentos porque el énfasis de Washington por ahora está en la estabilización del país y la recuperación de la economía”, indicó.

Trump solo quiso mostrar “una evidencia”

Benigno Alarcón ponderó que la intención de Donald Trump haya sido solo mostrar una evidencia de cómo controla la situación en Venezuela y los éxitos que ha tenido en el país, porque, además de Márquez, el presidente estadounidense presentó y condecoró a Eric Slover, el oficial que planificó y comandó el operativo que permitió la captura de Maduro y Flores.

En el discurso sobre el Estado de la Unión, Trump expresó: “Después de que Enrique se postuló contra Maduro, fue secuestrado por fuerzas del gobierno y recluido en una prisión en Caracas. Desde entonces, hemos trabajado con los nuevos líderes, quienes ordenaron el cierre de esa prisión (El Helicoide) y la liberación de cientos de presos políticos”.

La historiadora también consideró que la iniciativa fue principalmente una maniobra mediática de Trump —planteada por el periodista David Alandete, del diario español ABC en el reportaje Operación Márquez—.

La idea, subrayó Martínez, se centró en mostrar ante la opinión pública estadounidense los resultados de la operación en Venezuela, especialmente la liberación de presos políticos, aprovechando un momento de alta audiencia como el discurso del Estado de la Unión.

Consideró asimismo que esta posibilidad no debería descartarse, debido al perfil del propio Trump y su experiencia en el ámbito televisivo. “Trump es un hombre que viene de los medios de comunicación y conoce muy bien la comunicación”, explicó.

Machado, tras las especulaciones, publicó un video para confirmar que regresará a Venezuela en las próximas semanas y por primera vez habló abiertamente sobre una próxima elección. También pidió a los venezolanos prepararse para ese escenario y ratificó un “nuevo y gigantesco” triunfo de la oposición.

Recordó que se reunió con Trump, con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, con congresistas demócratas y republicanos, así como con otros jefes de Estado, cancilleres y misiones diplomáticas.

“María Corina Machado tiene el apoyo”

El exdirector del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB destacó asimismo que Estados Unidos desea que en el país se celebre una elección libre y democrática, lo que implica la participación de todos los candidatos interesados, incluida María Corina Machado.

“En ese escenario, al día de hoy, el favoritismo está del lado de María Corina Machado, no creo que las cosas cambien en los próximos meses porque no han cambiado desde 2023. Si vamos a un gobierno electo en una nueva elección, porque no queremos validar la elección de 2024, porque queremos hacer borrón y cuenta nueva y que haya una elección donde todos participen, que sea libre, democrática y tenga condiciones, en esa elección va a correr Machado y hoy ella tiene el apoyo”.

La directora para América Latina de Fundación Libertad y Desarrollo explicó a El Nacional que una encuesta publicada en febrero por el Atlantic Council señala que María Corina Machado registra alrededor de 52% de valoración positiva, con una ventaja superior a 20 puntos frente a otros dirigentes políticos del país. En ese mismo estudio, Edmundo González Urrutia aparece como el segundo con mejor valoración, aunque con una diferencia aproximada de 10 puntos.

La analista observó que el respaldo a Machado varía según el escenario electoral planteado en las encuestas. En un enfrentamiento directo con la presidenta interina, Delcy Rodríguez, la líder opositora alcanza cerca de 67% de apoyo, lo que supone una ventaja de más de 30 puntos sobre su rival.

Pero cuando el escenario incluye una oferta más amplia de candidatos, el respaldo a Machado desciende hasta alrededor de 52%. De acuerdo con Martínez, esta diferencia de aproximadamente 15 puntos sugiere que existe un segmento de electores dispuesto a votar por la dirigente, pero que no necesariamente mantiene un apoyo incondicional y podría inclinarse por otra alternativa si esta aparece en la contienda.

“Siento que ese es el porcentaje con el que quiere jugar el oficialismo de Delcy Rodríguez; que yo lo veo imposible, no hay forma de que en un ambiente realmente competitivo el chavismo gane una elección porque tiene un desgaste de 27 años, la población no lo quiere”, afirmó.

María Corina Machado ganaría una elección si se enfrentara a Delcy Rodríguez | Atlantic Council

“Yo visualizo un escenario donde hay una oferta política infinita porque, si algo tiene la oposición venezolana, es que todos quieren ser presidente. Esa podría ser una cuestión, que quiten las barreras de entrada y se lance todo el mundo a la Presidencia. Ese es un escenario válido que podemos proyectar”, dijo la analista.

“Delcy Rodríguez arroja una preferencia de un poquito más del 20%, pero eso es lo máximo, ese es el techo. Entonces el chavismo tiene la esperanza de captar ese 15%. ¿Y quién más tiene la esperanza de captar esos puntos? Una opción centrista como Márquez”, señaló.

Martínez puntualizó que en las encuestas de marzo ya se podría medir el liderazgo de Enrique Márquez después de su presentación en el discurso sobre el Estado de la Unión y de las declaraciones que dio en Venezuela tras su regreso de Estados Unidos.

Un estudio reciente de Meganálisis desarrollado entre el 18 y el 25 de febrero —con el que Martínez prefirió ser cautelosa— refiere que, si las presidenciales se celebraran hoy, María Corina Machado obtendría 70,6% de los votos, consolidándose como la principal opción electoral.

Detrás de Machado, según la firma, se ubican Juan Pablo Guanipa, con 5,6%, y Edmundo González, con 0,3%. Asimismo, señala que 2,3% de los encuestados afirmó que votaría por otros candidatos, mientras que 16,6% no sabe por quién lo haría.

En el estudio no apareció el nombre de Enrique Márquez entre las opciones.

Enrique Márquez no restaría votos a Machado

El exdirector del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB afirmó que Enrique Márquez no le restaría votos a María Corina Machado si decide postularse como candidato, sino a la oposición que participa en la Asamblea Nacional —Henrique Capriles, Timoteo Zambrano o Claudio Fermín— y que simpatiza más con el chavismo.

“De alguna manera se parece más a ese grupo porque se entendió con el gobierno hasta que lo metieron preso, porque dijo que reconocía a Delcy Rodríguez, que es amigo de José Luis Rodríguez Zapatero y porque al final su perfil político se parece más al del grupo del chavismo”, expresó.

Alarcón señaló que el chavismo descontento jamás votaría por Machado, así como los opositores que respaldan a dirigentes como Capriles —un grupo que calificó como muy pequeño— podrían ver en Márquez a un candidato presidencial.

Alejandro Armas recordó: “La facción que de pronto empezó a hablar de Márquez como candidato es una que en su momento apoyó a Machado y a González, pero a regañadientes. Esa alianza siempre fue frágil y se fracturó fácilmente cuando Machado y sus aliados más firmes decidieron no participar en las elecciones de 2025”.

El “entusiasmo” por Enrique Márquez

“Desde entonces ha habido un constante intercambio de recriminaciones, muy visceral, entre ambos grupos. Hoy no se quieren ver ni en pintura. Una disputa política se volvió personal. De ahí que los que rompieron con Machado ahora estén muy entusiasmados por el escenario hipotético de un Enrique Márquez candidato”, añadió.

El analista destacó que Machado logró retener el apoyo de la base opositora mientras que el otro grupo no logró “arrebatarle respaldos” en la competencia por cuál es la estrategia opositora correcta.

“Eso quedó claro con su paupérrimo desempeño moviendo gente a las urnas en 2025. Cuando eres oposición, tu única fuente de poder ante el Estado es el respaldo masivo. Si tienes varias facciones opositoras, pero solo una tiene respaldo masivo (como es el caso en Venezuela hoy), las divisiones son irrelevantes”, puntualizó.

Armas explicó que Enrique Márquez solo se volvería un factor de división en la base opositora si plantea un liderazgo alternativo al de Machado y logra atraer apoyo masivo, un escenario que el analista considera difícil porque las aspiraciones de la inmensa mayoría de la base opositora son las que Machado representa.

“Lo más probable es que la gente siga prefiriendo a quien ondeó las banderas primero”, dijo.

“Por último, creo que Machado solo se sentirá cómoda con el escenario hipotético de que Márquez se vuelva un líder de transición, con todo el protagonismo que ello implica. Si ve que esa transición está avanzando de manera tal que concluya con elecciones justas en las que ella tenga la oportunidad de participar y ganar. Pero, insisto, es muy prematuro ver a Márquez en ese papel”, expuso Armas.

Las buenas “relaciones” de Machado y Márquez

Alarcón refirmó que le parece posible que Enrique Márquez se convierta en un candidato para un sector minoritario y recordó que el excandidato presidencial y María Corina Machado han tenido en el tiempo buena relación. “Espero que la sigan manteniendo, no hay razón para que no sea así. Incluso durante la elección (28 de julio) hubo muy buena relación y comunicación entre ellos”, afirmó.

“Lo que creo al final del día es que Márquez quiere correr, quiere mantener vigencia como candidato y posiblemente esté dispuesto a correr más de una vez hasta que logre ganar. Pero en este proceso, con los números actuales —y repito, se han mantenido así desde la primaria que ganó María Corina Machado— veo muy cuesta arriba que eso cambie en los próximos meses”, observó.

“Él no va a retroceder para volver a ponerse al frente del CNE. Nada es imposible, pero lo veo poco probable”, indicó Alarcón.

En este contexto, Alejandra Martínez se refirió a la posibilidad de que Machado, aunque ha mantenido una línea política firme, también ha mostrado rasgos de pragmatismo en momentos clave.

Como ejemplo mencionó la candidatura de Edmundo González, presentada como una opción de consenso dentro de la oposición. “En el propio año 2024 la candidatura de Edmundo González se planteó así, como un candidato potable”, recordó.

“También hay que hacer memoria. Enrique Márquez, cuando se llegó a la candidatura de consenso de Edmundo González, nunca retiró su tarjeta. Y digamos, lo que se decía en ese momento era que, en el supuesto de que a Edmundo González lo sacaran de la contienda o pasara algo, el plan C —digamos, porque Edmundo González era el plan B—  era Enrique Márquez. Entonces no es la primera vez que el nombre de Enrique Márquez se está barajando como una posibilidad”, explicó.

“María Corina podría, en un eventual escenario donde de nuevo no la dejen postularse, acceder a repetir la misma fórmula de 2024 y darle un apoyo a Enrique Márquez. Pero Enrique Márquez tendría también, en ese caso, que ceder y permitirle a María Corina algún tipo de participación en un eventual gobierno de transición que él liderara, porque él sabe muy bien en el fondo que quien tiene el capital político y quien tiene el apoyo de la gente es María Corina Machado”, añadió Martínez.

Venezuela, ¿cerca de la transición?

Marco Rubio, designado por Trump como jefe de la misión para administrar Venezuela, confirmó que el país entró en la etapa de recuperación y reconoció que es difícil celebrar elecciones cuando quienes desean participar han estado en la cárcel o permanecen en el extranjero.

Según el plan estadounidense, tras la estabilización, en la que se prevé un proceso de reconciliación para que las fuerzas de la oposición sean amnistiadas y liberadas, y se inicie la reconstrucción del país, deberá comenzar la etapa de transición. Se especula que las elecciones se realizarían antes de terminar el año.

Para Armando Armas, todavía “es muy temprano” para hablar de elecciones y afirmó que “no tendría sentido” que se convoquen de inmediato porque, para que sean justas, primero debe ocurrir una serie de reformas institucionales y establecerse garantías para todos los actores políticos relevantes.

Lo ideal, acotó Benigno Alarcón, habría sido que se reconociera el gobierno electo el 28 de julio de 2024, pero por alguna razón Estados Unidos “está empeñado” en cerrar el proceso con nuevas elecciones. “Ya María Corina Machado lo terminó aceptando”, manifestó.

Posibles reformas del CNE y del TSJ

Aunque la ruta hacia ese último paso es todavía incierto, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, adelantó que en los próximos días comenzará un proceso para “fortalecer todas las instituciones” del país, incluidas posibles reformas del Consejo Nacional Electoral y del Tribunal Supremo de Justicia, para que se realicen unos comicios que, insistió, deberán realizarse por consenso.

“Este es un buen momento para que todos tengamos garantías: que quien ganó reciba la opción de poder que el pueblo le otorgó por la vía del voto y que quien perdió reciba las garantías de mantenerse en la vida política venezolana”, expresó en una entrevista con el periodista Luis Olavarrieta.

Rodríguez afirmó que, a su juicio, hay dos factores que han causado un profundo daño al país. Señaló que el primero es la lógica de “suma cero” —aplicada por el chavismo durante años—, que describió como la práctica de excluir, perseguir o anular al adversario bajo la idea de que quien tiene el poder puede eliminar al contrario. El segundo, agregó, ha sido la solicitud de intervenciones extranjeras, un argumento analizado como la justificación para impedir el regreso al país de Machado.

Martínez insistió en que cualquier escenario sobre una eventual figura de transición en Venezuela se mantiene, por ahora, en el terreno de las hipótesis debido a la ausencia de señales claras sobre cambios políticos o electorales, como un cronograma electoral o avances en asuntos institucionales como la designación de nuevos rectores del CNE.

Asimismo, el exdirector del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB agregó que el gobierno interino de Delcy Rodríguez no puede “darse el lujo” de impedir la participación de María Corina Machado en las próximas elecciones. A su juicio, si las autoridades no pudieron mantener en prisión a los presos políticos que luego fueron beneficiados por la Ley de Amnistía, es poco probable que Estados Unidos acepte ahora la exclusión de la líder opositora.

El gobierno de Trump, afirmó el analista, interpretaría esa acción como un desafío.

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