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miércoles, 17 de junio de 2026

Analista Alejandra Martínez Cánchica: No hay señales claras de que Venezuela avance hacia la transición democrática


La historiadora y analista cree el régimen chavista está haciendo todo lo posible para que Delcy Rodríguez termine el periodo de Nicolás Maduro, aunque sea inconstitucional. Citó las encuestas de la firma Atlas Intel, que muestran que la principal preocupación de los venezolanos sigue siendo económica y no política
Analista Alejandra Martínez Cánchica: No hay señales claras de que Venezuela avance hacia la transición democrática
La analista Alejandra Martínez Cánchica cree que hay un estancamiento en la fase dos del Plan Rubio | Foto: Federico Parra / AFP
Luis De Jesús | @Luisdejesus_
LUIS DE JESÚS | @LUISDEJESUS_JUNIO 17, 2026 10:09 AM | ACTUALIZADO 10:53 A

La historiadora y analista política Alejandra Martínez Cánchica cree que no hay señales claras de que Venezuela avance en este momento hacia una transición democrática. Recordó que el gobierno estadounidense de Donald Trump anunció, tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores el 3 de enero pasado, un plan que consta de tres fases: estabilización, recuperación —y conciliación— y la transición.

“Lo que estoy viendo es que para entrar a la eventual fase de la transición, necesitamos que primero se den las condiciones de recuperación económica. En eso estamos todavía y en eso es lo que pareciera haber un estancamiento”, señaló Martínez en una entrevista con El Nacional.

Trump, una semana después del operativo militar estadounidense en Caracas, se reunió en la Casa Blanca con altos directivos de varias de las compañías petroleras más importantes del mundo, a los que instó a invertir 100.000 millones de dólares en la industria venezolana. “Tienen completa seguridad. Están tratando directamente con nosotros y no con Venezuela. No queremos que traten con Venezuela”, prometió el republicano en ese entonces.

Los ejecutivos, sin embargo, le pidieron a la administración republicana cambios sustanciales y garantías de seguridad antes de comprometerse a invertir miles de millones de dólares en la recuperación de una industria energética devastada.

En el encuentro participaron, además del secretario de Estado, Marco Rubio, representantes de Chevron, la única petrolera estadounidense presente en el país, así como de ConocoPhillips, Shell, Hilcorp, Eni y la española Repsol. Hasta ese momento, las gestiones parecían avanzar con rapidez, pero las leyes restrictivas y las reglas poco claras de Venezuela, sumadas a un gobierno ilegítimo y que arrastra antecedentes de decisiones arbitrarias y expropiaciones, siguen generando desconfianza.

En este proceso, el chavismo ha intentado desde la Asamblea Nacional avanzar, más allá de las promesas, con reformas como las de la Ley Orgánica de Hidrocarburos y la Ley de Minas.

La analista política destacó que lograr que ese escenario de inversiones y de recuperación económica no se trataba solo de “soplar y hacer botellas”, y que el gobierno de Trump aparentemente no tenía previsto la complejidad del asunto. “Está costando mucho crear un clima de confianza en el país que efectivamente pueda atraer las inversiones, y pareciera que Rubio se fue por una segunda mejor opción, que sería la India, y por eso hace tres semanas, cuando fue a la India, propició la gira que Delcy Rodríguez tuvo la semana pasada”, señaló.

Como parte de la segunda etapa del Plan Rubio también surgieron negociaciones con compañías como Siemens y General Electric, que evaluaron en marzo su posible inversión en la recuperación del sistema eléctrico de Venezuela. Representantes de esas compañías inspeccionaron las centrales hidroeléctricas Guri, Caruachi y Macagua, que conforman el Complejo Hidroeléctrico del Bajo Caroní.

“Ya que los inversores estadounidenses y europeos —porque también está ahí metida la Siemens, que es una empresa de capital alemán—, del mundo occidental, no se animan a invertir en Venezuela, pareciera que la segunda mejor opción es Asia. Entonces, vamos a ver qué resultados tiene esta gira de Delcy Rodríguez en India y Turquía para atraer las inversiones que se necesitan”, dijo Martínez.

En opinión de la analista, en ese sentido, se ve un estancamiento. “Que la recuperación económica no se termine de dar en los términos en los que se trazó la estrategia del 3 de enero. Se pensó que iba a ser más fácil y resulta que no”, afirmó.

La estatal Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) y GE Vernova finalmente firmaron el lunes un memorando de entendimiento para impulsar la recuperación del sistema eléctrico venezolano, tras semanas de evaluaciones sobre la red de transmisión y la capacidad de generación hidroeléctrica y termoeléctrica del país.

“Queremos avanzar rápidamente para que el sistema funcione de la mejor manera posible en los próximos meses, y creemos que podemos lograrlo juntos. Ya tenemos un acuerdo sobre los aspectos técnicos y sobre cómo acelerar este proceso. Durante los próximos 12 meses y más allá, fortaleceremos el Sistema Eléctrico Nacional”, afirmó Roger Martella, director corporativo de GE Vernova.

Rodríguez también anunció la reactivación de las obras de la central hidroeléctrica de Tocoma tras la firma de un acuerdo con la multinacional argentina Impsa para culminar el proyecto, paralizado desde hace una década. Se estima que los trabajos podrían extenderse durante cerca de dos años.

Alejandra Martínez Cánchica explicó que una cosa es la estrategia diseñada por el gobierno de Estados Unidos y otra cómo termina desarrollándose en la práctica. Señaló que, en los cinco meses transcurridos desde la captura de Maduro, ese plan probablemente ha tenido que ser reformulado.

“Sobre todo a mediados de febrero, cuando comenzó el conflicto con Irán en el estrecho de Ormuz. Irán pasó a ser la prioridad de la Casa Blanca y del Departamento de Estado, y Venezuela pareciera, de alguna forma, quedar supeditada o subordinada a lo que está sucediendo en ese país”, señaló.

“Estas dos variables —el conflicto en Irán y las inversiones, que no llegaron rápidamente como Trump deseaba—, que básicamente no se podían prever ni controlar en enero, están haciendo una especie de recálculo o reajuste o una reformulación del tema de la estrategia hacia Venezuela, añadió.

La oposición “también está tutelada”

La situación, afirmó la historiadora, retrasa mucho más el eventual regreso a Venezuela de la líder opositora María Corina Machado, aunque haya ciertas señales de normalización política con el retorno de varios dirigentes, como Lester Toledo, Wilmer Azuaje, Richard Blanco y César Pérez Vivas.

Pero, enfatizó, no hay información de cuándo pudieran hacerlo figuras que considera más notorias de la oposición, entre ellas Machado, Antonio Ledezma, Leopoldo López y Julio Borges. “No tenemos claro ni una respuesta certera de cuándo podrían regresar”, manifestó.

Sobre la posibilidad de que Machado regrese al país, Martínez sostuvo que esa decisión no depende exclusivamente de la dirigente opositora y dijo que cualquier movimiento de esa naturaleza requeriría la aprobación o el visto bueno de la Casa Blanca.

Afirmó que, así como el régimen de Venezuela está tutelado por Trump, también lo está la oposición. “Mientras Estados Unidos —esta es mi hipótesis— no resuelva el tema de la recuperación económica y la normalización de la política, ese regreso de María Corina es cada vez más complicado”, expresó.

La semana pasada, recordó, el dirigente político Diosdado Cabello, también ministro de Interior y Justicia, descartó que el régimen esté negociando con Machado y sugirió que la coordinadora nacional del movimiento político Vente Venezuela no tiene posibilidad alguna de entrar al país.

Esto ha generado dudas sobre su seguridad y la posibilidad de una nueva ola de persecución. En una conversación reciente con El Nacional, su equipo aseguró que las fuerzas democráticas han evaluado los riesgos y subrayó que la protección de Machado sigue siendo una prioridad. Por lo tanto, confían en el acompañamiento de la administración Trump y de la comunidad internacional democrática.

“Lo que va a hacer requiere de mucha valentía. María Corina es la contendora más importante que ha tenido el chavismo en toda su historia. Cada uno de ellos tiene un rol protagónico para que la transición en Venezuela logre su objetivo, que es la libertad de Venezuela”, manifestó la semana pasada Orlando Moreno, coordinador del Comité de Derechos Humanos de Vente Venezuela, a esta redacción.

La historiadora sostuvo que la decisión sobre el regreso de Machado al país tampoco depende de Cabello, sino de Estados Unidos, que desde el 3 de enero toma decisiones sobre el destino del país.

“Diosdado o cualquier figura del régimen pudiera negarse, pero si eventualmente Estados Unidos ve que ya el clima político se ha normalizado lo suficiente para que retornen todos, allí no habrá forma ni manera de que ellos (los chavistas) protesten o pataleen. De nuevo, la decisión no está en el régimen venezolano ni en la oposición. La decisión está en los Estados Unidos”, insistió.

¿Terminará Delcy Rodríguez el “período de Maduro?

La historiadora consideró complicado prever un escenario electoral en Venezuela, al menos en el corto plazo, y sostuvo que el anuncio de una fecha parece postergarse cada vez más.

“María Corina Machado dijo en una entrevista que (la elección) podría ser desde el momento que se anuncia a unos 10 meses; también que podían ser a finales de año, luego se lanzó la teoría de que podrían ser para el año que viene. Y recientemente la congresista María Elvira Salazar asomó que incluso podían ser en 2028 y ‘no pasaba nada’”, manifestó.

Martínez dijo que no se debe descartar la posibilidad de que Delcy Rodríguez termine el período de Nicolás Maduro, aunque sea inconstitucional. El chavismo, afirmó, está haciendo todo lo posible para que ese escenario ocurra. “Ellos verán cómo resuelven la inconstitucionalidad con la Sala Electoral del TSJ, que la tienen cooptada, porque la estrategia de ellos es apostar a que Delcy Rodríguez termine el período de Maduro”, añadió la analista.

El mandato ilegítimo de Maduro estaba previsto para extenderse hasta 2031, mientras que el segundo período presidencial de Trump concluirá en 2028, sin posibilidad de una nueva reelección.

Más preocupación por la economía que por la política

Martínez citó las encuestas de la firma Atlas Intel, que muestran que la principal preocupación de los venezolanos sigue siendo económica. Ante un escenario en el que no se celebren elecciones en el corto plazo, la analista no considera probable que el chavismo gane terreno.

“Según la encuesta de Atlas Intel, Delcy Rodríguez más bien ha perdido popularidad. Ella tuvo un repunte de 17 puntos entre enero y febrero de 2026. Pasó de 12% a 29% en febrero. Me imagino que ese salto de imagen positiva tiene que ver con la expectativa que levantaron los hechos del 3 de enero, de que eso hubiese podido enrumbar una transición a la democracia. Pero desde febrero hasta mayo ella bajó 7 puntos en su popularidad. Actualmente está en 22%”, expuso.

Señaló que, de acuerdo con el comportamiento histórico de los datos en los últimos meses, Rodríguez, reconocida por Trump como presidenta interina de Venezuela, presenta una tendencia a la baja, mientras que María Corina Machado se mantiene estable en su nivel de imagen positiva, con cifras que oscilan entre 55% y 56% desde enero.

“Pero lo que me dice la serie de tiempo —hay que ver cómo sigue evolucionando en el resto del año— es que Delcy Rodríguez va perdiendo imagen positiva poco a poco, mientras que María Corina Machado se mantiene”, dijo.

Marco Rubio “es la única garantía”

Alejandra Martínez Cánchica afirmó que el secretario de Estado estadounidense es la única garantía que tienen los venezolanos de que el escenario evolucione hacia un gobierno electo democráticamente.

Citó un reportaje publicado por Politico que señala que el interés de la administración Trump está centrado en impulsar sus prioridades de política interna y externa. En el caso de Venezuela, afirmó, se promueve la agenda planteada por Marco Rubio y se desechan las propuestas del empresario petrolero y donante republicano Harry Sargeant y el enviado especial Richard Grenell.

“Se termina imponiendo la tesis de Rubio, que terminó siendo una estrategia intermedia entre la normalización de Harry Sargeant y el cambio de régimen que históricamente han tenido los políticos de Florida hacia Venezuela. La estrategia de Rubio terminó siendo un intermedio entre esas dos”, expresó.

“La garantía de que esto no se vaya por el excesivo pragmatismo, sino de que se mantengan ciertos lineamientos o condicionantes democráticos, es Marco Rubio. Él es la única garantía que tenemos los venezolanos de que el plan o este tutelaje lleve a buen puerto. Por eso no veo estratégico criticar el plan de Rubio ni sabotearlo porque, por cómo se ve la situación dentro del gobierno de Estados Unidos, Marco Rubio es el único que ve como meta final unas elecciones democráticas”, explicó.

Advirtió que sin Rubio sería probable que otras tesis más pragmáticas y normalizadoras coopten la estrategia de la administración Trump hacia Venezuela y reiteró que, aunque el proceso parezca lento, el excongresista cubano es la garantía de una eventual transición a la democracia.

“Todavía queda” trabajo por hacer

El secretario de Estado estadounidense, en su comparecencia del 2 de junio ante el Congreso de Estados Unidos, enfatizó que las fuerzas estadounidenses capturaron a Maduro hace apenas cinco meses, en respuesta a los cuestionamientos sobre unas elecciones en Venezuela. 

Reconoció que “todavía queda” trabajo por hacer en el país para llegar a ese escenario.

“Parte de la recuperación es construir las instituciones que hacen posible tener elecciones. No es solo el consejo electoral (CNE), que es fundamental. Se necesitan medios de comunicación independientes que puedan operar y, aunque hemos visto señales de que eso está sucediendo, eso debe mantenerse”, indicó.

Rubió dijo asimismo que los dirigentes políticos perseguidos por el chavismo deben poder regresar a Venezuela y que aquellos que se encuentren en el país deben tener la posibilidad de organizarse. 

“Abrir oficinas, presentar candidatos y comenzar a hacer todo el trabajo que se necesita para crear las condiciones para una elección. Eso también es de vital importancia y eso es lo que estamos siguiendo. Es una de las razones por las que estos vuelos directos a Venezuela fueron tan importantes, porque ahora la gente puede ir e interactuar directamente, incluso si todavía no vive a tiempo completo en Venezuela”, señaló.

La congresista republicana María Elvira Salazar afirmó, por su parte, que insistió a Rubio para que aclarara si hay una fecha prevista para los comicios. “Dijo que van a ocurrir y que en este momento están tratando de limpiar el Consejo Nacional Electoral, pero dijo claramente que Estados Unidos está interesado en apoyar y empujar a una elección libre y transparente en Venezuela”, expresó.

“Quiero que sea el año que viene, pero si es en el 2028, está bien. La cosa es que haya elecciones y que Delcy Rodríguez no se quede en el poder”, agregó.

Salazar, que ha defendido la causa democrática venezolana, dio la razón a Rubio. “Estos son procesos que hay que establecer bien para que el resultado final sea bueno. Sabemos que la oposición se tiene que organizar y que haya una salida democrática coherente. Quisiera que mañana mismo hubiera elecciones, pero que las circunstancias a veces no lo permiten”, manifestó.

María Corina Machado ya ha dicho que, desde el momento en el que se anuncien las elecciones en Venezuela, se podrían organizar en un período de nueve meses. Es decir, si hoy mismo se presenta el cronograma, los venezolanos elegirían a su presidente en el primer trimestre del próximo año.

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