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viernes, 3 de julio de 2026

ONU estima en 37.000 millones de dólares los daños por los terremotos en Venezuela

Fotografía que muestra los escombros de un edificio este lunes, en La Guaira (Venezuela). Los trabajos de rescatistas nacionales y extranjeros continúan, principalmente, entre las ruinas de edificaciones del estado costero de La Guaira (norte, aledaño a Caracas), la zona cero de la devastación por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 del pasado miércoles y donde están instalados centros logísticos de los equipos internacionales. EFE/ Ronald Peña R

 

Un informe técnico de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR), elaborado con el apoyo de las firmas Ingeniar CAD/CAE Ltda. y ERN, calcula que los dos sismos que sacudieron el norte del país afectaron edificaciones e infraestructura por un valor equivalente al 3,4% del stock físico expuesto en la zona.

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El pasado 24 de junio, dos terremotos superficiales de magnitud Mw 7.2 y Mw 7.5, separados por apenas 39 segundos, golpearon la región norte de Venezuela. Los estados más afectados fueron La Guaira (antiguo Vargas), Distrito Capital, Aragua, Yaracuy y Falcón. Según el informe, se trató de un “doblete sísmico”: el segundo evento no fue una réplica del primero, sino que fue detonado por él, al activarse una falla vecina que ya estaba próxima a romperse. El primer sismo se vinculó al sistema de fallamiento de Boconó y el segundo a la falla de San Sebastián.




Daños por 37.000 millones de dólares

De acuerdo con la estimación —presentada como un primer diagnóstico técnico y no como una cifra definitiva—, los daños físicos directos combinados de ambos terremotos ascienden a aproximadamente US$37.000 millones. Ese monto se descompone en:

US$24.000 millones en edificaciones (residenciales, comerciales, educativas, de salud, institucionales e industriales), equivalentes a cerca del 3% del valor total expuesto en ese sector.

US$13.000 millones en infraestructura (agua y saneamiento, telecomunicaciones, vías, ferrocarriles, energía, puertos, aeropuertos, petróleo y gas), equivalentes a cerca del 4% del valor expuesto en ese portafolio.

Dentro de la infraestructura, el sector más golpeado fue telecomunicaciones, con US$5.000 millones en daños, seguido de energía (US$3.100 millones), vías y ferrocarriles (US$2.100 millones), agua y saneamiento (US$1.600 millones), petróleo y gas (US$1.000 millones) y puertos y aeropuertos (US$300 millones).

Los autores del informe subrayan que esta cifra corresponde a un evento con un período de retorno de 180 años, según el perfil de riesgo sísmico del país.

Una cifra que “previsiblemente” quedará corta

El propio documento advierte que los US$37.000 millones corresponden exclusivamente a daños físicos directos y no incluyen pérdidas económicas indirectas, interrupción de actividades productivas y de servicios, costos de atención de la emergencia, efectos en cadenas de suministro, impactos sociales o ambientales, ni los costos de reconstrucción y reforzamiento estructural. Por esa razón, los autores anticipan que el impacto económico total del desastre será superior a esta primera estimación.

Cómo se calculó

La estimación combinó modelos de amenaza sísmica regional (ASLAC2) con modelos globales de exposición como el GAR15 y el del Centro para la Reducción del Riesgo de Desastres (CDRI). Las rupturas de ambos sismos se modelaron con el programa R-CRISIS y los sistemas de ERN, incorporando las soluciones de momento tensor publicadas por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y coeficientes de amplificación de suelo basados en el parámetro Vs30.

Para el cálculo de daños se usó el software RiskOne, de la plataforma CAPRA ROBOT, que procesó 20 subsectores de infraestructura junto con más de 35 funciones de vulnerabilidad para edificaciones y más de 50 para infraestructura.

El valor total del stock expuesto en el país —edificaciones e infraestructura combinadas— se estima en unos US$1,08 billones (millón de millones) de dólares, de los cuales cerca del 70% corresponde a edificaciones y el 30% a infraestructura.

Limitaciones reconocidas por los autores

El informe es explícito sobre sus límites metodológicos:

No busca reproducir la distribución geográfica o sectorial exacta de los daños, sino establecer un orden de magnitud.

No incorpora explícitamente los efectos de licuación de suelos ni los estudios de microzonificación sísmica disponibles, particularmente para Caracas.

El modelo de exposición para edificaciones (GAR15) trabaja con una resolución de 5×5 km y no capta la ubicación exacta de cada inmueble, por lo que los resultados deben leerse a escalas agregadas.

Los valores económicos absolutos pueden diferir de los inventarios reales del país, aunque los autores sostienen que el orden de magnitud y los porcentajes relativos son “metodológicamente robustos” para una evaluación inicial.

El documento se plantea como un primer diagnóstico que será refinado progresivamente con inspecciones de campo, imágenes satelitales, reportes oficiales y modelos de mayor resolución.

Autores del informe: Mario Salgado-Gálvez (UNDRR), Gabriel Bernal (Ingeniar CAD/CAE Ltda.), Osvaldo Garay (ERN), Mario Ordaz (ERN) y Omar Darío Cardona (Ingeniar CAD/CA

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