
La remoción de escombros, el reordenamiento territorial y la reconstrucción son los más grandes retos en La Guaira, tras dos meses del doble terremoto. Sin embargo, la gran interrogante es si es seguro volver a construir en este estado, ya que estudios geológicos y la historia han demostrado que es un área susceptible por naturaleza. De ser posible la reconstrucción: ¿Dónde se puede construir? ¿Con qué parámetros estructurales y urbanísticos? ¿En cuánto tiempo y cuánto costará?
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, estimó en julio pasado que se necesitarán, al menos, 25.000 casas, y anunció un censo biométrico en los campamentos transitorios, con el fin de determinar cuántas de estas viviendas serán nuevas.
Según EFE, en las últimas semanas, el Estado ha entregado un promedio de 400 viviendas, aunque no ha empezado la construcción formal de las nuevas. Los oficialistas mantienen la promesa de que a finales de 2026 darán nuevas casas a miles de familias, pero el miedo está vivo en los miles de afectados. Temen que, como hizo Hugo Chávez, les vuelvan a entregar edificaciones que puedan caerse ante cualquier sismo o evento natural.
La Asamblea Nacional apunta a reformar algunas leyes inmobiliarias, la última de ellas para impulsar la construcción en el país, protegiendo a los constructores y compradores.
La Cámara de la Construcción de Venezuela estimó que reconstruir La Guaira ocupe entre cuatro y seis años. Su presidente, Gustavo García Carrasquero, dijo a EFE que hay que hacer la ingeniería forense, que estudia las edificaciones que colapsaron con el fin de saber cuál fue el error en la fabricación.
El economista Asdrúbal Oliveros calculó que un plan integral para levantar edificaciones, servicios básicos e infraestructura requiere entre 13.000 y 15.000 millones de dólares.

La Guaira: Lo que había que hacer y no se hizo
En conversación con La Patilla, la urbanista Ariana Tarhan recordó que La Guaira está muy cerca de la falla de San Sebastián, lo que significa que tiene riesgo sísmico; además hay riesgo por aludes fluviales.
Tarhan trabajó en 2002 en el Plan de Ordenamiento del Área de Protección y Recuperación Ambiental del Eje Arrecife – Los Caracas, elaborado por la Autoridad Única de Área del Estado Vargas, y publicado en Gaceta Oficial N° 5.758 de fecha 27-01-2005. Además, fue parte del equipo que elaboró el Plan de Ordenación Urbanística del estado Vargas, elaborado por el Ministerio de Infraestructura entre 2005 y 2006, y publicado en Gaceta Oficial Nº 5.927 de fecha 27-07-2009, luego de su aprobación por el Ministerio del Poder Popular para las Obras Públicas y Vivienda.
“Después de los deslaves se activó la Autoridad Única. Se hicieron estos dos planes, que publicaron en Gaceta Oficial. Ambos establecían que estas áreas son zonas con alta susceptibilidad a sismos, igual que a aludes torrenciales. La Guaira tiene doble riesgo: terremotos y aludes. En ese tiempo, se hicieron varios planes urbanos y ninguno se cumplió”, expresó Tarhan.
Contó que una de las indicaciones de estos planes es que no se podían construir edificios de más de cuatro o seis pisos. A pesar de esto, el 24 de junio de 2026, se desplomaron edificaciones de más de 10 plantas.

Otras recomendaciones fueron las siguientes:
-Estructuras con normas sismorresistentes y ante amenazas por aludes torrenciales.
-Edificios con vías de evacuación.
-Por su alta susceptibilidad a riesgos, la zona debe tener varios refugios.
-En el Plan de Ordenación Urbanística se estimaron 4 tipos de zonas para uso residencial. En este punto, la diferencia está en la variación de densidad poblacional. La más alta era de 200 habitantes por hectárea. La más baja era de 50 habitantes por hectárea; además de otras de 100 y 150 habitantes por hectárea.
“Los planes no se tomaron en cuenta”, enfatizó Tarhan, subrayando que el principal error ha sido en materia de fiscalización y supervisión, es decir, se volvieron a construir viviendas y edificios sin cumplir con las propuestas del plan ni las normas de resistencia sísmica. Ya se conocía el peligro y lo que debía hacerse, pero no se aplicó la normativa.

El trabajo urbanístico que toca en La Guaira
Desde el punto de vista del urbanismo, que planifica, ordena y diseña el territorio para el crecimiento de las ciudades, Tarhan explicó que después de una tragedia por terremotos, hay que hacer un estudio de Microzonificación Sísmica para luego, con ese insumo, elaborar un Plan de Desarrollo Urbano Local (PDUL) que conlleve a una Ordenanza de Zonificación.
“Se estudia a la población, se identifican a los actores institucionales, sociales, universidades, ONG, a todos los que hacen vida en el lugar, y se trabaja con la gente haciendo talleres y recaudando información sobre la zona. Se identifican los problemas y debilidades, las potencialidades, también se escuchan las propuestas de la gente. Por ejemplo, dónde creen que debe haber un parque, un colegio. Se considera la base económica, la conectividad vial, se evalúa el tema ambiental, su relación con la montaña, con la costa”, explicó la urbanista.
Detalló que se revisan estudios previos de diagnóstico integral y microzonificación para hacer previsiones en base a la norma: dónde construir y bajo qué condición.

Microzonificación Sísmica y reconstrucción de La Guaira
Tarhan expresó que sí se puede construir en La Guaira, pero que como parte de una planificación urbana, las autoridades primero deben hacer una Microzonificación Sísmica, que es un estudio que divide una ciudad o región en pequeños sectores para saber cómo reaccionan ante las ondas de un temblor. De esta manera, se tendrá una guía urbanística para saber dónde es seguro construir edificios altos, casas o parques.
“Esperamos un estudio de Microzonificación Sísmica”, resaltó la urbanista. No obstante, según ella, lo que sí es seguro es que en las “zonas donde no pueden construir, son las que están al borde de quebradas, la del borde costero y los límites del parque El Ávila”, aunque hay muchos barrios al pie de esta montaña.
Explicó que mientras no se tenga esta Microzonificación Sísmica, no puede hacerse una planificación urbana segura. Sin embargo, es imprescindible el Plan de Desarrollo Urbano Local con su Ordenanza de Zonificación para ordenar la ciudad.
Esta semana, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) informó que estaba realizando estudios geológicos y geofísicos en La Guaira. Desde el Departamento de Geofísica desplegaron tendidos sísmicos de refracción, estudios fundamentales para la microzonificación sísmica. Sin embargo, se desconoce cuándo anunciarán los resultados que permitirán saber dónde es seguro habitar.
Tarhan destacó que ahora solo queda aprender la lección y acatar para minimizar el peligro. “Hay muchas lecciones que nos dejan los terremotos. Una de las ventajas de la planificación urbana es que permite anticiparte a situaciones, para eso se planifica; que si va a ocurrir un evento, tengamos medidas preventivas o de mitigación, que la población esté consciente de que está en una zona sísmica y que sepa qué hacer”.

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