
LA HABANA (Reuters) - El número de presos políticos en Cuba cayó de 234 a 219 durante el primer semestre del 2008, pero la situación continúa siendo "muy desfavorable," dijo un grupo de derechos humanos en un informe divulgado el martes.
Elizardo Sánchez, el presidente de la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos, dijo que no ve "señales" de cambio desde que Raúl Castro sustituyó a su enfermo hermano Fidel en julio del 2006.
"Dos años después de ciertos reajustes en la alta cúpula gobernante, la situación de los derechos civiles, políticos y económicos (...) continúa siendo muy desfavorable," dijo el informe.
"El número de prisioneros por motivos políticos (...) es uno de los más altos del mundo en cifras relativas," añadió Sánchez, un opositor y ex preso político.
Sánchez fue acusado en diciembre pasado por el Gobierno de exagerar y manipular las cifras del reporte semestral sobre los presos políticos en Cuba.
Su informe, el único sobre derechos humanos en Cuba, cuenta entre los presos políticos a un salvadoreño condenado a muerte por una serie de atentados explosivos contra hoteles de La Habana, en los que murió un turista italiano en 1997.
También figura una decena de disidentes en libertad condicional por razones de salud.
Sánchez habla de un cambio de "matices" en la "represión política" desde que Fidel Castro enfermó.
"Ya no se basa en largas condenas de prisión como ocurría en años recientes (...) Lo más frecuente es que ocurran detenciones de corta duración, amenazas, interrogatorios por parte de los aparatos policiales," dijo.
Según el informe, en el primer semestre del 2008 hubo al menos 640 detenciones arbitrarias de disidentes, contra 325 arrestos temporales documentadas en todo el 2007.
La Comisión Cubana de Derechos Humanos define como "positiva" la decisión adoptada por Raúl Castro en febrero de conmutar la pena de muerte a un número indeterminado de condenados.
Los disidentes cubanos como Sánchez son considerados por el Gobierno "mercenarios" a sueldo de Estados Unidos, el "enemigo."
Cuba suscribió en febrero dos importantes pactos de Naciones Unidas sobre derechos civiles y políticos.
En junio la Unión Europea (UE) decidió levantar las sanciones diplomáticas decretadas en el 2003 en respuesta al arresto de 75 opositores.
Aunque las sanciones estaban suspendidas desde el 2005, la UE espera que su abolición aliente nuevas reformas por parte de Raúl Castro.
Sánchez, que ha criticado a la UE por levantar las sanciones, aplaudió la firma de los pactos de la ONU, aunque no se mostró optimista sobre los resultados.
"Tenemos la preocupación de que al firmar estos pactos el Gobierno de Cuba pudiera estar enviando falsas señales de cambio," dijo.
"No hay voluntad política verdadera (...) para que las cosas mejoren," agregó.
Elizardo Sánchez, el presidente de la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos, dijo que no ve "señales" de cambio desde que Raúl Castro sustituyó a su enfermo hermano Fidel en julio del 2006.
"Dos años después de ciertos reajustes en la alta cúpula gobernante, la situación de los derechos civiles, políticos y económicos (...) continúa siendo muy desfavorable," dijo el informe.
"El número de prisioneros por motivos políticos (...) es uno de los más altos del mundo en cifras relativas," añadió Sánchez, un opositor y ex preso político.
Sánchez fue acusado en diciembre pasado por el Gobierno de exagerar y manipular las cifras del reporte semestral sobre los presos políticos en Cuba.
Su informe, el único sobre derechos humanos en Cuba, cuenta entre los presos políticos a un salvadoreño condenado a muerte por una serie de atentados explosivos contra hoteles de La Habana, en los que murió un turista italiano en 1997.
También figura una decena de disidentes en libertad condicional por razones de salud.
Sánchez habla de un cambio de "matices" en la "represión política" desde que Fidel Castro enfermó.
"Ya no se basa en largas condenas de prisión como ocurría en años recientes (...) Lo más frecuente es que ocurran detenciones de corta duración, amenazas, interrogatorios por parte de los aparatos policiales," dijo.
Según el informe, en el primer semestre del 2008 hubo al menos 640 detenciones arbitrarias de disidentes, contra 325 arrestos temporales documentadas en todo el 2007.
La Comisión Cubana de Derechos Humanos define como "positiva" la decisión adoptada por Raúl Castro en febrero de conmutar la pena de muerte a un número indeterminado de condenados.
Los disidentes cubanos como Sánchez son considerados por el Gobierno "mercenarios" a sueldo de Estados Unidos, el "enemigo."
Cuba suscribió en febrero dos importantes pactos de Naciones Unidas sobre derechos civiles y políticos.
En junio la Unión Europea (UE) decidió levantar las sanciones diplomáticas decretadas en el 2003 en respuesta al arresto de 75 opositores.
Aunque las sanciones estaban suspendidas desde el 2005, la UE espera que su abolición aliente nuevas reformas por parte de Raúl Castro.
Sánchez, que ha criticado a la UE por levantar las sanciones, aplaudió la firma de los pactos de la ONU, aunque no se mostró optimista sobre los resultados.
"Tenemos la preocupación de que al firmar estos pactos el Gobierno de Cuba pudiera estar enviando falsas señales de cambio," dijo.
"No hay voluntad política verdadera (...) para que las cosas mejoren," agregó.
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