
GORI, Georgia (Reuters) - Tropas y vehículos blindados rusos se han desplegado alrededor de tres ciudades georgianas el jueves, mientras aumenta la presión internacional sobre Moscú por su continua ocupación de áreas de Georgia.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo estar "extremadamente preocupado" acerca de la situación humanitaria en Georgia y pidió poner fin al desorden.
En la ciudad clave georgiana de Gori, al oeste de la capital Tiflis, corresponsales vieron signos de saqueos que los residentes responsabilizan a milicias de la vecina Osetia del Sur, donde estalló el conflicto el pasado jueves.
Las Fuerzas Armadas rusas han ocupado partes de Georgia desde que repelieron un ataque georgiano la semana pasada en el pequeño territorio separatista pro ruso de Osetia del Sur.
Estados Unidos ha respaldado férreamente la integridad territorial de Georgia, que cuenta al menos con dos regiones separatistas. La población de Osetia del Sur es étnicamente diferente a la georgiana y sus líderes son más cercanos al Gobierno de Moscú.
Tiendas han sido desmanteladas en Gori y había sólo unos pocos autos estacionados. "Estaban robando autos y entrando a las tiendas," dijo Vasily, de 72 años. "Hablaban osetio."
Los rusos han prometido detener los saqueos pero hombres vestidos con una variedad de uniformes camuflados robaron autos a los periodistas y de Naciones Unidas el jueves y un francotirador escondido disparó a una corresponsal de la televisión georgiana, rozando su brazo.
El Presidente francés, Nicolas Sarkozy, arquitecto del cese al fuego de dos días, dijo que la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, visitará Tiflis el viernes para asegurar que Georgia firmará un acuerdo de paz que "consolidará" el alto al fuego.
"Si mañana el señor (Mikheil) Saakashvili, (presidente georgiano), firma el documento que hemos negociado con (el presidente ruso) señor Medvedev, entonces el retirada de las tropas rusas podrá comenzar," dijo Sarkozy.
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, señaló, por su vez, que: "Podemos olvidarnos acerca de la integridad territorial de Georgia, porque es imposible forzar a Osetia del Sur y Abjasia que estén de acuerdo con volver a dominio georgiano por la fuerza."
Mencionar la integridad territorial de Georgia en cualquier documento que resuelva el conflicto será visto por las personas como "el más profundo insulto," añadió en una entrevista radial.
El Secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, advirtió que las relaciones de Washington con Rusia podrían verse "gravemente afectadas en los próximos años" a menos que el Kremlin reconsidere su "postura agresiva" en Georgia, un cercano aliado de Estado Unidos.
"Esta va a ser una crisis definitoria en la relación entre Estados Unidos y Rusia. El peligro es que ninguna de las partes pueda volver atrás," dijo Michael Cox, profesor de relaciones internacionales de la London School of Economics.
"Podríamos estar en el comienzo de la crisis más que en el final del mismo."
El conflicto ha inquietado a los mercados petroleros ante la opción de que pueda salirse de control.
Endureciendo la confrontación con Estados Unidos sobre el futuro de Georgia, el presidente ruso, Dmitry Medvedev, recibió el jueves en el Kremlin a los líderes de las dos regiones separatistas en el corazón del conflicto que ya lleva una semana. Les prometió respaldo de Moscú.
"La postura de Rusia no ha cambiado: apoyaremos cualquier decisión (sobre el estatus futuro) que tomen los pueblos de Osetia del Sur y Abjasia en acuerdo con la Carta de la ONU (...) y no sólo lo apoyamos, sino que se los garantizaremos," señaló Medvedev.
En Georgia, aviones militares de Estados Unidos entregaron asistencia en una muestra del apoyo de Washington a su abatido aliado.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo estar "extremadamente preocupado" acerca de la situación humanitaria en Georgia y pidió poner fin al desorden.
En la ciudad clave georgiana de Gori, al oeste de la capital Tiflis, corresponsales vieron signos de saqueos que los residentes responsabilizan a milicias de la vecina Osetia del Sur, donde estalló el conflicto el pasado jueves.
Las Fuerzas Armadas rusas han ocupado partes de Georgia desde que repelieron un ataque georgiano la semana pasada en el pequeño territorio separatista pro ruso de Osetia del Sur.
Estados Unidos ha respaldado férreamente la integridad territorial de Georgia, que cuenta al menos con dos regiones separatistas. La población de Osetia del Sur es étnicamente diferente a la georgiana y sus líderes son más cercanos al Gobierno de Moscú.
Tiendas han sido desmanteladas en Gori y había sólo unos pocos autos estacionados. "Estaban robando autos y entrando a las tiendas," dijo Vasily, de 72 años. "Hablaban osetio."
Los rusos han prometido detener los saqueos pero hombres vestidos con una variedad de uniformes camuflados robaron autos a los periodistas y de Naciones Unidas el jueves y un francotirador escondido disparó a una corresponsal de la televisión georgiana, rozando su brazo.
El Presidente francés, Nicolas Sarkozy, arquitecto del cese al fuego de dos días, dijo que la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, visitará Tiflis el viernes para asegurar que Georgia firmará un acuerdo de paz que "consolidará" el alto al fuego.
"Si mañana el señor (Mikheil) Saakashvili, (presidente georgiano), firma el documento que hemos negociado con (el presidente ruso) señor Medvedev, entonces el retirada de las tropas rusas podrá comenzar," dijo Sarkozy.
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, señaló, por su vez, que: "Podemos olvidarnos acerca de la integridad territorial de Georgia, porque es imposible forzar a Osetia del Sur y Abjasia que estén de acuerdo con volver a dominio georgiano por la fuerza."
Mencionar la integridad territorial de Georgia en cualquier documento que resuelva el conflicto será visto por las personas como "el más profundo insulto," añadió en una entrevista radial.
El Secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, advirtió que las relaciones de Washington con Rusia podrían verse "gravemente afectadas en los próximos años" a menos que el Kremlin reconsidere su "postura agresiva" en Georgia, un cercano aliado de Estado Unidos.
"Esta va a ser una crisis definitoria en la relación entre Estados Unidos y Rusia. El peligro es que ninguna de las partes pueda volver atrás," dijo Michael Cox, profesor de relaciones internacionales de la London School of Economics.
"Podríamos estar en el comienzo de la crisis más que en el final del mismo."
El conflicto ha inquietado a los mercados petroleros ante la opción de que pueda salirse de control.
Endureciendo la confrontación con Estados Unidos sobre el futuro de Georgia, el presidente ruso, Dmitry Medvedev, recibió el jueves en el Kremlin a los líderes de las dos regiones separatistas en el corazón del conflicto que ya lleva una semana. Les prometió respaldo de Moscú.
"La postura de Rusia no ha cambiado: apoyaremos cualquier decisión (sobre el estatus futuro) que tomen los pueblos de Osetia del Sur y Abjasia en acuerdo con la Carta de la ONU (...) y no sólo lo apoyamos, sino que se los garantizaremos," señaló Medvedev.
En Georgia, aviones militares de Estados Unidos entregaron asistencia en una muestra del apoyo de Washington a su abatido aliado.
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