El bachaqueo de gasolina y diesel que
se registraba en Táchira se extendió a los estados del occidente y sur
del país, lo que incide aún más en la actividad del suministro de
combustible al mercado interno de derivados de hidrocarburos, señaló
Iván Freites, directivo de la Federación Única de Trabajadores
Petroleros de Venezuela.
El modus operandi de los vendedores
irregulares, explicó, es acercarse y ofrecer el carburante a los
conductores en las bombas que forman parte del plan de racionamiento
rotatorio que mantiene Petróleos de Venezuela en las estaciones de
servicio del interior del país.
“Se aprovechan del desespero de la
gente porque en el interior el transporte público no es una alternativa,
pues funciona de manera caótica debido a las pocas unidades en
circulación por la falta de repuestos y cauchos”, dijo.
Destacó que igual que con los aceites
lubricantes, los vendedores informales venden el combustible 2.000% y
5.000% por encima del precio regulado de la gasolina y el diesel: cobran
entre 20 millones y 70 millones de bolívares por llenar el tanque de un
carro o un camión,.
El dirigente añadió que el consumo de
gasolina y de diesel en el mercado interno de derivados de
hidrocarburos cayó alrededor de 50%, dado que descendió la circulación
de vehículos porque muchas unidades están dañadas y sus dueños no pueden
comprar los cauchos y repuestos por los elevados precios y la escasez.
Actualmente el consumo nacional de
gasolina y de diesel está en 100.000 y 60.000 barriles diarios, de los
cuales 70% es importado porque solo 2 refinerías (Amuay y Cardón)
elaboran combustibles y operan a menos de 30% de capacidad, indicó.
La situación se debe a la falta de
mantenimiento de las plantas y al poco suministro de crudo para los
procesos debido al declive de la producción petrolera venezolana a 1,4
millones de barriles diarios.
Por ello, Freites informó que Pdvsa
importa los combustibles, pero con “la orden de arriba” de que en la
distribución las estaciones de servicio del centro-norte venezolano son
la prioridad, con énfasis en la Gran Caracas. El resto de las bombas del
país está dentro del plan de suministro rotatorio (racionamiento) en
perjuicio de los usuarios.
“Llama la atención que muchas veces
el combustible es ofrecido a los conductores cuando la Guardia
Nacional está cerca de los expendios, sin embargo no hace nada”, afirmó
el dirigente. Asimismo, planteó la interrogante de quien le proporciona
el carburante a los bachaqueros.
Advirtió que la gasolina y el diesel
son sumamente volátiles, por lo que se deben almacenar con estrictas
normas de seguridad como las que se cumplen en los tanques de
almacenamiento subterráneo en las estaciones de servicio, precisamente
para prevenir incendios y explosiones con daños a terceros.
“No se sabe en qué condiciones los
bachaqueros guardan esos combustibles por lo que representan un riego
latente de que ocurran siniestros graves”, alertó Freites. Agregó que
entre los estados donde esta modalidad de venta de combustibles se
presenta figuran Zulia, Lara, Falcón, Trujillo, Mérida, Bolívar y Apure.
“Esa gente (los bachaqueros)
descubrieron que es más rentable vender el combustible dentro de
Venezuela sin los inconvenientes de llevarlo por los caminos verdes. Sin
embargo, esto no ha detenido el contrabando de extracción por buques y
gandolas a través de la frontera”, resaltó el sindicalista.

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