.

.

Translate

lunes, 2 de febrero de 2026

Venezolanos de Florida empiezan a plantearse su regreso: “¿Y si volvemos?”

 


En el sur de Florida, donde vive la gran mayoría de la diáspora venezolana de Estados Unidos, ya empieza a escucharse una pregunta que hasta hace poco parecía impensable: “¿Y si volvemos?”. La captura de Nicolás Maduro el 3 de enero ha sacudido no solo la política venezolana, sino también la vida cotidiana de miles de migrantes de ese país que habían asumido Estados Unidos como un destino definitivo. Ahora, casi un mes después de la caída del líder chavista, por primera vez en mucho tiempo, la idea del regreso comienza a ser una posibilidad real, aunque todavía llena de dudas.

Ads by 

Por Antoni Belchi / elpais.com




Edgar Simón Rodríguez lleva siete años en Estados Unidos. Llegó “huyendo del régimen chavista” y desde entonces ha trabajado activamente en la oposición venezolana desde el exilio. Es coordinador de organización de Vente Venezuela en Estados Unidos, el partido liderado por María Corina Machado. La madrugada del 3 de enero no durmió.

“Me avisaron a las dos o tres de la mañana diciéndome que estaban bombardeando Caracas. Me hice café porque sabía que no iba a dormir más”, recuerda. En plena madrugada se reunió con parte del equipo político. La noticia de la captura de Maduro fue, para él, “un paso fundamental” que marca el inicio de una transición “aún frágil, pero inevitable”.

“La detención de Maduro es un paso clave. Marca el principio de un proceso que debe terminar en la liberación plena del país”, afirma. Sin embargo, habla con cautela. Sabe que la transición será compleja y que el “aparato represor del chavismo” sigue activo. Por eso, aunque su deseo es volver, no pone fechas. De momento.

“Yo regresaría sin dudarlo si cae por completo el régimen y se desmantelan los organismos represores. No pienso en cargos, pienso en un proyecto de reinstitucionalización del país”, explica.

Una reflexión similar hace Jorge Andrés Galicia, un abogado venezolano de 30 años, exiliado desde 2018. Vive en Miami y llegó solo, huyendo de la persecución política. Para él, la noche del 3 de enero fue una mezcla de angustia, fe y esperanza.

“Recibí llamadas de mi mamá y de mi novia diciendo que se escuchaban bombardeos y aviones sobrevolando Caracas. Me conecté a las noticias y empecé a pedirle mucho a Dios”, relata. Cuando vio el anuncio de Donald Trump confirmando la captura de Maduro, le costó creerlo. “Cuando confirmé que era verdad, sentí que por fin veíamos un acto de justicia en nuestras vidas”.

Galicia también quiere volver, pero no a cualquier precio. “Mientras la gente no se sienta segura y no haya cambios reales en el terreno, no regresaré. Venezuela todavía no es un país libre”, dice.

El chavismo en la transición: la línea roja

Pese a la esperanza, tanto Simón como Galicia coinciden en un punto clave: mientras el chavismo siga formando parte del poder, Venezuela no será libre.

Estados Unidos continúa apostando por colaborar con el Gobierno de Delcy Rodríguez, la presidenta encargada del país sudamericano tras la captura de Maduro. Esta semana, el secretario de Estado, Marco Rubio, tildó de “productiva y respetuosa” la relación entre EE UU y Rodríguez, después de advertir que Washington está dispuesto a utilizar la fuerza de nuevo en Venezuela en caso de que la mandataria en funciones no coopere lo suficiente.

El plan de Estados Unidos para Venezuela, que podría ser un proceso que tome años, según la propia Administración Trump, se divide en tres fases: la primera estará centrada en restablecer la infraestructura del país, incluido el sector petrolero; la segunda, en recuperar la actividad económica; y finalmente, en la tercera, se producirá una transición para la celebración de elecciones democráticas. Este jueves, la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó por unanimidad la reforma de la ley de hidrocarburos, abriendo así el sector petrolero a la privatización, un paso inicial determinante.

“Entendemos que haya fases en una transición, pero nos preocupa que se ralentice. Se trata de vidas humanas, de presos políticos, de familias esperando”, dice Simón, que ya avanza que no volverá hasta que “el cambio sea pleno”.

Por su parte, Galicia sostiene que “hasta que el chavismo no salga por completo de las instituciones, Venezuela no vivirá en una democracia auténtica”. “Yo no regresaría antes”, afirma, también descartando cualquier posibilidad de mudanza por el momento.

Para leer la nota completa pulse Aquí 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.