Cipriano Heredia
El Universal
Luego de ser tan anunciado y haber dejado oír sus rugidos en diversasoportunidades, el temido lobo llegó finalmente para devorar todo lo queencuentre a su paso y quedarse para siempre. Algún ex presidente diría másbien que, luego de un buen tiempo entonando las cuerdas del arpa y elcuatro, finalmente arrancó el joropo ¿Tiene usted sus alpargatas listas?En las primeras de cambio más de uno parece sorprendido por los anunciosgubernamentales. De hecho, algunos chavistas no ideologizados se sientenhasta "decepcionados" o "estafados", según he escuchado de sus propiasbocas. Mientras que para muchos de los que estábamos a la expectativa de lopeor (todo fue advertido una y otra vez en la campaña) nos resulta sinembargo bastante acelerado el ritmo que desde Miraflores se le imprime a lanueva etapa de la revolución. Es más, si bien no tenemos duda de que losobjetivos finales están claramente definidos desde hace mucho tiempo, lapuesta en escena de los anuncios y el arranque de los procesos revelan unabuena dosis de improvisación oficialista. Sin duda el capricho presidenciales el que marca la pauta.Pero más allá de la reacción inicial frente al despegue del "Socialismo delSiglo XXI", que en definitiva es una inmensa mezcolanza que va desde viejospreceptos comunistas (lucha de clases y socialización de los medios deproducción), pasando por la reedición profundizada de políticas"puntofijistas" (intervencionismo estatal en la economía y rentismopetrolero) y que llega hasta la adopción de recetas ortodoxas del FMI(aumento de la gasolina), todo bajo una autocracia totalitaria, se haceindispensable tener claro los efectos que irremediablemente generará esteesquema, para saber que esperar y prepararse en consecuencia.En este sentido, son tres nuestros principales pronósticos para los próximosmeses. En primer lugar; consideramos que es casi un hecho que vivamos unasituación de "estanflación", esto es una combinación de estancamientoeconómico con inflación. Esta situación se dará porque el aparatoproductivo privado tenderá a paralizarse ante las amenazas, estatizaciones,violaciones de la propiedad, etc., por parte del Gobierno, y porque larespuesta frente a esto será más gasto público, lo cual hará aumentar losprecios de manera apreciable. En segundo lugar, las tensiones sociales y el clima político seránenfrentados por el gobierno con mayor represión, lo cual recalentará lacalle y las protestas de todo tipo. Considero posible que este año se dividade manera severa el oficialismo, saliendo de él aquellos que no estándispuestos a seguir el camino trazado y que no tolerarán la imposición departidos únicos, el absoluto control presidencial y la amenaza contra susintereses económicos personales o familiares. Y en tercer lugar, me atrevo a asegurar que en el plano internacional muchosperderán la paciencia frente al gobierno venezolano, o dejarán de fingir yse enfrentarán a lo que claramente es una fuerte amenaza. Tal vez nos veamosenvueltos en un conflicto bélico regional con proyección mundial, si semezclan los problemas latinoamericanos con las tensiones del medio oriente,en las cuales nuestro emperador se empeña en involucrarnos. Por último, el tema de la oposición merece un comentario aparte. Me quedaclaro que la masa opositora en general, como ya lo ha hecho en otrasoportunidades, nuevamente se ha sumido en la nota de la crítica activa peroactitud pasiva. De hecho, ha sido así siempre después de cada derrotasufrida, siendo el caso que la crítica no es sólo para con el gobierno, sinoque va con casi igual intensidad contra el liderazgo que encabezó el últimoepisodio de lucha vivido, lo cual obliga a tener que arrancar prácticamentede cero cuando se recobra la fuerza para seguir adelante. Esta situación hace débil a una causa que por naturaleza es fuerte, ya queuna y otra vez ha movilizado a millones de venezolanos que desean vivir enlibertad. De hecho, tal y como se están desarrollando los acontecimientos,en el futuro inmediato veremos reacciones sectoriales y/o grupales deacuerdo al actor o interés afectado, pero no masivas. Esas protestas puedenser de gran impacto, pero así el camino será más largo.Por nuestra parte, entendemos perfectamente bien que necesitamos dotarnos deuna mayor capacidad de respuesta. También hace falta más contundencia ymenos adorno en el mensaje. Además, es indispensable que se entienda, por unlado, que la estrategia de la campaña no es la adecuada para esta nuevaetapa, y por el otro, que se hace impostergable reorganizar la oposiciónorgánica. Debemos evolucionar hacia un esquema de menos partidos y mayorfluidez en la toma de decisiones y en la acción. visionemergente@cantv.net
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