
GORI, Georgia (Reuters) - Rusia dijo el sábado que ha expulsado a las fuerzas georgianas de la capital de Osetia del Sur, como parte de una operación para obligar a Georgia a aceptar la paz en la región separatista.
Aviones de guerra rusos ampliaron la ofensiva fuera de la zona inmediata del conflicto y realizaron ataques en el interior de Georgia en el segundo día de combates que amenazan los oleoductos y gasoductos internacionales que van a Rusia.
Funcionarios rusos dijeron que la cifra de muertos llegaba 1.500 y que unos 30.000 refugiados de Osetia del Sur han huído hacia Rusia en las últimas 36 horas. Moscú dijo que dos de sus aviones de combate han sido derribados y que 12 de sus soldados han muerto.
La respuesta militar de Moscú a la crisis intensificó dramáticamente una prolongada disputa entre Rusia y los líderes georgianos, lo que ha alertado a Occidente y ha llevado a duros intercambios en Naciones Unidas que recordaron los tiempos de la Guerra Fría.
El presidente georgiano, Mikheil Saakashvili, dijo que pediría al Parlamento que apruebe la aplicación de la ley marcial.
Rusia acusó a Occidente de contribuir a la violencia al entregar armas a Georgia.
Ucrania, una ex república soviética cuyo Gobierno aspira a ser miembro de la OTAN y la Unión Europea, ha alentado a Georgia a realizar una "limpieza étnica" en Osetia del Sur, dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso.
Rusia dijo que sus fuerzas habían tomado la capital de Osetia del Sur.
"Grupos tácticos han librado totalmente a Tskhinvali del Ejército georgiano y han llevado a las unidades georgianas más allá de la zona de responsabilidad de las fuerzas de paz," citó la agencia de noticias Itar-Tass al comandante de las fuerzas en tierra Vladimir Boldyrev.
En tanto, el periodista ruso Zaid Tsarnayev dijo a Reuters en un llamado telefónico desde Tskhinvali que "el pueblo está destruido. Hay muchas bajas, muchos heridos."
"Yo estuve ayer en el hospital, donde vi a muchos civiles heridos. El hospital fue luego destruido por un avión de combate georgiano. No sé si los heridos aún estaban allí," afirmó.
AVIONES DE COMBATE
Aviones de combate rusos realizaron hasta cinco incursiones principalmente contra objetivos militares en los alrededores de la ciudad georgiana de Gori, cerca de la zona de conflicto en Osetia del Sur, dijo un periodista Reuters en el lugar.
En Gori, una mujer arrodillada en la calle gritaba sobre el cuerpo de un hombre muerto, mientras un departamento ardía en las cercanías después de un bombardeo.
Más adelante en la calle, una anciana estaba cubierta de sangre y en estado de shock, observando a la distancia a un hombre arrodillado junto al camino que tenía sus manos sobre su cabeza.
Rusia dijo que la cifra de víctimas en los dos días de conflicto llegó a 1.500 muertos y que estaba aumentando, lo que llevó al presidente ruso, Dmitry Medvedev, a advertir de una catástrofe humanitaria que Moscú está decidida a detener a la fuerza.
"Nuestras fuerzas de paz y unidades de apoyo realizan actualmente una misión de paz para obligar al bando georgiano a (acceder a) la paz," dijo Medvedev en una reunión con el ministro de Defensa, Anatoly Serdyukov, según lo citaron agencias de noticias rusas.
"También son responsables de proteger a la población. Eso es lo que estamos haciendo ahora," agregó Medvedev.
Las tropas rusas ingresaron el viernes a Osetia del Sur, horas después de que Georgia lanzó una ofensiva que apunta a restablecer el control sobre la provincia que perdió después de una guerra de comienzos de la década de 1990.
Rusia es el principal respaldo de los separatistas de Osetia del Sur y la mayor parte de la población, que pertenece a una etnia diferente a los georgianos, ha recibido pasaportes rusos.
Tiflis acusa a Rusia de iniciar una guerra en su contra.
Rusia envió nuevos refuerzos durante la noche, que según las agencias de noticias rusas ya llegaron a la capital regional Tskhinvali, donde se desarrollan fieros enfrentamientos.
El Ejército ruso dijo que más refuerzos van en camino y el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, dijo que Moscú no busca una guerra declarada contra Georgia.
Washington respalda al presidente de Georgia, Mikheil Saakashvili, y el Departamento de Estado de Estados Unidos llamó a un diplomático ruso de alto rango para instar a Moscú a detener su participación militar en el conflicto, que comenzó la noche del jueves.
Ambos bandos se culpan mutuamente por los enfrentamientos en el enclave, que se separó de Georgia cuando la Unión Soviética se acercaba a su final en el inicio de la década de 1990.
Aviones de guerra rusos ampliaron la ofensiva fuera de la zona inmediata del conflicto y realizaron ataques en el interior de Georgia en el segundo día de combates que amenazan los oleoductos y gasoductos internacionales que van a Rusia.
Funcionarios rusos dijeron que la cifra de muertos llegaba 1.500 y que unos 30.000 refugiados de Osetia del Sur han huído hacia Rusia en las últimas 36 horas. Moscú dijo que dos de sus aviones de combate han sido derribados y que 12 de sus soldados han muerto.
La respuesta militar de Moscú a la crisis intensificó dramáticamente una prolongada disputa entre Rusia y los líderes georgianos, lo que ha alertado a Occidente y ha llevado a duros intercambios en Naciones Unidas que recordaron los tiempos de la Guerra Fría.
El presidente georgiano, Mikheil Saakashvili, dijo que pediría al Parlamento que apruebe la aplicación de la ley marcial.
Rusia acusó a Occidente de contribuir a la violencia al entregar armas a Georgia.
Ucrania, una ex república soviética cuyo Gobierno aspira a ser miembro de la OTAN y la Unión Europea, ha alentado a Georgia a realizar una "limpieza étnica" en Osetia del Sur, dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso.
Rusia dijo que sus fuerzas habían tomado la capital de Osetia del Sur.
"Grupos tácticos han librado totalmente a Tskhinvali del Ejército georgiano y han llevado a las unidades georgianas más allá de la zona de responsabilidad de las fuerzas de paz," citó la agencia de noticias Itar-Tass al comandante de las fuerzas en tierra Vladimir Boldyrev.
En tanto, el periodista ruso Zaid Tsarnayev dijo a Reuters en un llamado telefónico desde Tskhinvali que "el pueblo está destruido. Hay muchas bajas, muchos heridos."
"Yo estuve ayer en el hospital, donde vi a muchos civiles heridos. El hospital fue luego destruido por un avión de combate georgiano. No sé si los heridos aún estaban allí," afirmó.
AVIONES DE COMBATE
Aviones de combate rusos realizaron hasta cinco incursiones principalmente contra objetivos militares en los alrededores de la ciudad georgiana de Gori, cerca de la zona de conflicto en Osetia del Sur, dijo un periodista Reuters en el lugar.
En Gori, una mujer arrodillada en la calle gritaba sobre el cuerpo de un hombre muerto, mientras un departamento ardía en las cercanías después de un bombardeo.
Más adelante en la calle, una anciana estaba cubierta de sangre y en estado de shock, observando a la distancia a un hombre arrodillado junto al camino que tenía sus manos sobre su cabeza.
Rusia dijo que la cifra de víctimas en los dos días de conflicto llegó a 1.500 muertos y que estaba aumentando, lo que llevó al presidente ruso, Dmitry Medvedev, a advertir de una catástrofe humanitaria que Moscú está decidida a detener a la fuerza.
"Nuestras fuerzas de paz y unidades de apoyo realizan actualmente una misión de paz para obligar al bando georgiano a (acceder a) la paz," dijo Medvedev en una reunión con el ministro de Defensa, Anatoly Serdyukov, según lo citaron agencias de noticias rusas.
"También son responsables de proteger a la población. Eso es lo que estamos haciendo ahora," agregó Medvedev.
Las tropas rusas ingresaron el viernes a Osetia del Sur, horas después de que Georgia lanzó una ofensiva que apunta a restablecer el control sobre la provincia que perdió después de una guerra de comienzos de la década de 1990.
Rusia es el principal respaldo de los separatistas de Osetia del Sur y la mayor parte de la población, que pertenece a una etnia diferente a los georgianos, ha recibido pasaportes rusos.
Tiflis acusa a Rusia de iniciar una guerra en su contra.
Rusia envió nuevos refuerzos durante la noche, que según las agencias de noticias rusas ya llegaron a la capital regional Tskhinvali, donde se desarrollan fieros enfrentamientos.
El Ejército ruso dijo que más refuerzos van en camino y el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, dijo que Moscú no busca una guerra declarada contra Georgia.
Washington respalda al presidente de Georgia, Mikheil Saakashvili, y el Departamento de Estado de Estados Unidos llamó a un diplomático ruso de alto rango para instar a Moscú a detener su participación militar en el conflicto, que comenzó la noche del jueves.
Ambos bandos se culpan mutuamente por los enfrentamientos en el enclave, que se separó de Georgia cuando la Unión Soviética se acercaba a su final en el inicio de la década de 1990.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.